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LA FILOSOFIA APLICADA EN EL PERU: 1994-2004*

 

Resumen

La aplicación de la filosofía a cuestiones prácticas se ha hecho desde casi desde el inicio de la filosofía: en ese sentido era una redundancia o en todo caso un énfasis hablar de filosofía aplicada. Ahora se entiende por filosofía aplicada la tendencia contemporánea interesada en temas de biología, medicina, educación, política, moral, estética, religión, etc. En este trabajo se habla de las propuestas y actividades en el Perú en los últimos 9 años de diversas organizaciones e individuos en el marco de esta tendencia la cual que no es nueva en nuestro país aunque antes no se la haya llamado así.

 

La filosofía aplicada en el mundo

La aplicación de la filosofía a cuestiones prácticas como la moral y la política se ha hecho casi desde el inicio histórico de la filosofía. Por ejemplo, a Aristóteles y Platón no sólo les interesó cuestiones metafísicas abstractas sino también asuntos éticos y políticos. Así sería una redundancia o en todo caso un término énfático hablar de filosofía aplicada. Entonces este término simplemente enfatiza su carácter humano y social antes que metafísico. No niega esto último ya que toda filosofía contiene algo de eso.

Entonces en ese sentido la filosofía aplicada sería la filosofía práctica y ésta estaría formada por la ética y la filosofía social y política. Y así existen actualmente diversos departamentos de filosofía a nivel internacional que dividen su enseñanza en una teórica y otra práctica.

Pero en el mundo angloparlante se entiende el término applied philosophy o filosofía aplicada como aquella tendencia de la filosofía contemporánea interesada en temas actuales de biología, medicina, educación, derecho, política, moral, estética, religión, etc. es decir, temas más allá del ámbito tradicional filosófico de la historia de las ideas.

Eso es clarísimo, por ejemplo para el Journal of Applied Philosophy (Revista de Filosofía Aplicada) de la Sociedad para la Filosofía Aplicada con sede en Inglaterra o para las revistas estadounidenses Social Philosophy & Policy (Filosofía y política social) del Centro de Filosofía y Política Social de la Universidad Estatal de Bowling Green, Philosophy & Public Affairs (Filosofía y asuntos públicos), Philosophy & Social Criticism (Filosofía y crítica social), International Journal of Applied Philosophy (Revista Internacional de Filosofía Aplicada) o la hindú Philosophy & Social Action (Filosofía y acción social) del Comité de Filósofos Comprometidos de la India. Entonces, observamos que existen diversas instituciones, publicaciones y especializaciones sobre filosofía social y política alrededor del mundo que pueden llevar o no el adjetivo aplicado, además claro está de las del ámbito de la ética aplicada y la bioética que es la filosofía moral interesada en problemas actuales de medicina, biología ecología y tecnología como fecundación asistida, aborto, clonación, eutanasia, etc.(1).

En el mundo hispanoparlante -a excepción del Perú-, que sepamos, no existen instituciones, publicaciones o especializaciones que lleven el término filosofía aplicada aunque si hay cursos o maestrías de ética aplicada -por ej. como una de la Universidad de Buenos Aires que cuenta con cursos de bioética y ética aplicada a la economía y la educación- o maestrías de filosofía práctica –como la de laUniversidad Nacional de Mar del Plata que tiene cursos de filosofía contemporánea, social y política-.

La filosofía aplicada en el Perú

El caso de Ediciones de la Revista Peruana de Filosofía Aplicada

En mayo y septiembre de 1994 aparecieron respectivamente los dos primeros números de la Revista Peruana de Filosofía Aplicada (RPFA) debido de modo especial a una carencia en esa época de publicaciones filosóficas periódicas en nuestro medio para autores -filósofos profesionales o no- deseosos de transmitir y promover las ideas y los debates filosóficos y no meramente por hacer carrera o aumentar el currículum. A fines del mismo año se publican nuestros primeros libros (¿No existe Dios? y El autoritarismo y el humanismo según Erich Fromm) originándose así las Ediciones de la Revista Peruana de Filosofía Aplicada.

En 1995 se redactó el Manifiesto por una filosofía aplicada en el Perú (2) el cual fue firmado por diversos intelectuales, mayormente docentes de filosofía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos institución en la que estudió y enseñó el autor de esta ponencia.

En 1996 nace jurídicamente la Asociación Ediciones de la Revista Peruana de Filosofía Aplicada (AERPFA) con la intención de divulgar organizadamente los enfoques de la filosofía aplicada no sólo a nivel editorial sino también por medio de conferencias públicas e incluso el video. Ese año el primer libro publicado por la asociación fue una obra de ontología naturalista: El principio de conservación de Fidel Gutiérrez, bachiller sanmarquino de filosofía y uno de los firmantes del Manifiesto (Su tercer libro se titula Filosofía de la conservación. Lima, 2000).

Hemos ido más allá de un estrecho enfoque social de la filosofía y así hemos propuesto un programa general de nuestra concepción de una filosofía aplicada para el Perú (3) que puede resumirse en los siguientes puntos: la divulgación y defensa prioritaria de los enfoques racionalistas, materialistas, naturalistas y científicos del mundo, la crítica filosófica de la religión, lo paranormal y lo pseudocientífico, una ética social humanista, una política democrático-participativa, una bioética integral racionalista y, por supuesto, una filosofía crítica que medite sobre nuestra realidad y que incluso se enseñe a nivel escolar.

Nuestro proyecto de filosofía aplicada se vincula, por supuesto, ya desde el nombre, con la mencionada tendencia anglo-americana de la applied philosophy, pero se ha enriquecido en gran parte con las ideas del pragmatista alemán Hans Lenk (específicamente Filosofía Pragmática, Alfa, Barcelona, 1982) -a quien le hemos publicado su libro Filosofía, interpretación y rendimiento en el 2002 y pronto otro sobre ética social-, concuerda con los movimientos internacionales humanista secular y neoescéptico contemporáneos ambos divulgados simultáneamente a nivel mundial por el filósofo estadounidense Paul Kurtz –quien tiene 2 libros bajo nuestro sello-, y con algunos puntos con la crítica social marxista, la filosofía de lo americano y de la liberación -recordemos la Declaración de Morelia “Filosofía e Independencia” de 1975 firmada por Dussel, Miró Quesada, Roig y Zea-.

A la fecha hemos organizado 6 y co-organizado 2 ciclos de conferencias filosofía aplicada en diversas universidades e instituciones, hemos publicado 24 libros de nuestras series clásica, crítica, de estudio,eupraxofía e infantil así como 11 números de la RPFA, 4 números de la revista Eupraxofía del Movimiento Peruano Humanista Arreligioso (4), 4 de la revista Neo-Skepsis del Centro Peruano de Investigaciones de lo Paranormal, lo Seudocientífico y lo Irracional (5), un número de Bioética Peruana e Iberoamericana y en 6 electrónicos en total de todos ellos además de uno virtual de Problemas de Democracia y Política y otro de Etica Aplicada. Aún está por completarse el primer número de Enseñando a Filosofar.Los resúmenes y/o contenidos de las 7 revistas, referencias e índices de los 21 libros y algunos artículos completos se pueden visitar a través de nuestra página web en Internet: geocities.com/rpfa.

Nos interesa apoyar también la divulgación de la interdisciplinaria bioética y así tenemos estrechos vínculos con la Asociación Peruana de Bioética (ASPEBIO) fundada en 1993, institución formada por médicos, psicólogos, abogados y filósofos que realiza conferencias mensuales desde hace años de las cuales el autor de este escrito es el encargado de la sesión de filosofía y bioética (6).

Además la AERPFA tiene abundante material grabado -diversas entrevistas a filósofos nacionales e internacionales así como encuestas de opinión- para nuestro proyecto de video ya planteado en su Manifiesto programático del cual ya se tiene producido el primer capítulo (¿Existe Dios?) de una serie documental de filosofía (Logos: Los grandes interrogantes del hombre), y pronto saldrá el segundo sobre lo paranormal. En los tiempos que vivimos, como ya es muy sabido, la gente se dedica más a oír la radio, ver la televisión, ir al cine o catear en Internet que a leer (mucho menos las publicaciones de carácter filosófico) de ahí la necesidad de la utilización de la tecnología de los medios masivos de comunicación.

Casos y aportes individuales

Ciertamente en nuestro país no es novedad el quehacer de una filosofía aplicada aunque no se la haya llamado así. Por ejemplo ya en 1959 Antonio Pinilla había publicado El filósofo en la sociedad actual (Lima: Edtl. UNMSM) y en 1964 Educación para el desarrollo nacional. Filosofía de la Educación(Lima: Edtl. UNMSM); en 1970 César A. Guardia Mayorga sacó a la luz su libro Filosofía, ciencia y religión. Problemas sociales y humanos (Lima: Edcs. Los Andes) y en 1988 José Lora Cam publicó también una Filosofía de la Educación. Por su parte, el muy reconocido filósofo Francisco Miró Quesada Cantuarias, quien fue el ideólogo político del partido Acción Popular, es consciente en diversos escritos sobre la importancia que tiene la meditación filosófica sobre nuestra propia realidad. (Véase su “Historicismo y universalismo en filosofía” en M. Dascal (comp.) Relativismo cultural y filosofía, México: UNAM, 1992, p. 211). En el presente escribe en su sección «Filosofemas» del Diario El Comercio sobre algunos temas vinculados a la problemática peruana que vivimos en la actualidad y es miembro honorífico del comité editorial de la RPFA.

No hay necesidad de presentarse como filósofo aplicado o dedicarse completamente a esa postura. Lo importante es aplicar la filosofía a los nuevos temas contemporáneos -e incluso a los viejos ya clásicos-. Así de acuerdo con esto puede incluirse en la perspectiva aplicada, por ejemplo, diversas ponencias y temas centrales de congresos. Tenemos el caso que la ponencia Los fabricantes de Dios de Juan Abugattás (aparecida en García Zárate, Oscar A.: Actas del VIII Congreso Nacional de Filosofía: Filosofía, globalización y multiculturidad. Lima: UNMSM, 2001, pp. 11-19) se encuadraría muy bien en la filosofía aplicada (crítica) de la religión que propugnamos antes. También la compilación de David Sobrevilla (ed.) Filosofía de la cultura. T. 15 de la Enciclopedia Latinoamericana de Filosofía (Madrid: Trotta, 1998) y su Introducción a la Filosofía de la cultura (Lima: 1996) forman parte de un tema recurrente por cierto ya en el pensamiento contemporáneo y sería un tema de antropología filosófica aplicada. Sobrevilla ya había propuesto en su Repensando la tradición occidental (Lima: Mantaro, 1986, p. xii) «replantear los problemas filosóficos y reconstruir el pensamiento filosófico teniendo en cuenta los más altos estándares del saber, pero al mismo tiempo desde nuestra situación peculiar y a partir de nuestras necesidades concretas».

En Giusti, Miguel (ed.): La filosofía del siglo XX: balance y perspectivas. Actas del VII Congreso Nacional Filosofía (Lima, 2000) encontramos las ponencias «La crítica culturalista de los Derechos Humanos» (pp. 660-663) del mismo Giusti, «Democracia, diferencia y género: Los retos de la filosofía política contemporánea» (pp. 217-227) de Pepi Patrón, o «Violencia y poder» (pp. 452-457) de Gisèlle Velarde, todos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) deLima. Y el IV Coloquio Nacional de Estudiantes de Filosofía de setiembre del 2001 llevó por título: «La tarea de la filosofía en la actualidad: educación y política».

Gustavo Flores Quelopana, autor de obras filosóficas como su padre Luis Flores Caballero, es Presidente del Instituto de Investigaciones para la Paz, la Cultura y la Integración en América Latina (IIPCIAL) y aunque no culminó sus estudios de filosofía de la Universidad de San Marcos es un disciplinado autodidacta y autor prolífico como muy pocos filósofos profesionales nacionales. Empezó a publicar (7) en 1986 y ya son catorce sus libros (8), entre ellos un par de poemarios y algunos que muy bien se encuadrarían en nuestro enfoque de filosofía aplicada como Imperialismo y deuda externa en América Latina (Lima: Edcs. Villanueva, 1987), Mito y realidad del cristianismo (Lima: CONCYTEC,1990) o Eurocentrismo y filosofía pre hispánica (Lima: IIPCIAL, 1999).

Flores también fue uno de los aportadores y firmantes del Manifiesto por la filosofía aplicada y uno de los primeros y aún continuos colaboradores de la RPFA aunque en agosto de 1998 cuestionó la aplicación de la filosofía en su ponencia en uno de nuestros ciclos de conferencias y en su libro . El tuvo una inicial postura izquierdista (véase su Teoría y práctica del humanismo marxista-leninista, Lima: IIPCIAL,1986) y actualmente se presenta como humanista postmoderno y es notoria su defensa del irracionalismo, el anticientismo y un neoliberalismo con rostro humano (Humanismo posmoderno, Lima: IIPCIAL, 2000) así como sus ácidas reseñas de libros recientes de algunos intelectuales peruanos.

Ladislao Cuéllar, también firmante del Manifiesto por una Filosofía Aplicada, dice: “Así la Filosofía del Perú, en su tránsito de lo particular a lo universal, puede ser entendida como nuestra propia respuesta de reflexión crítica y multifacética, frente a la multiplicidad de problemas económicos, políticos, educativos, morales, religiosos, etc. de nuestra sociedad, enfocados históricamente” (Véase su ¡¡¡Si ha existido y si existe una filosofía del Perú y la América Latina!!!. Lima: Ediciones de las serie “Una nueva filosofía”, 1997, p. 329 [sic]). Cuéllar, quien es materialista dialéctico, tiene doce escritos sobre el imperialismo, la Universidad, física y cibernética, casi todos de no más de 30 páginas cada uno salvo Programas prevocacionales de ciencias físicas de 109 y su tesis de licenciado publicada como Física y/o filosofía primera (Lima: Editorial “San Marcos”, 1999) de 228.

También se adhirió a la filosofía aplicada el profesor de San Marcos Octavio Obando Morán, de postura también marxista y que siguió estudios de doctorado en Brasil. El editó, como ya mencionamos, El quehacer filosófico en el Perú en 1996 publicando por primera vez nuestro Manifiesto del cual es firmante, con el sello de su naciente Ediciones Espigón en colaboración con el de Ediciones RPFA. Poco después el profesor Obando publica con su sello el libro Filosofía, iniciación y camino en colaboración con Luis Solís y Javier Ayala (el Fondo Editorial del [Instituto de Educación Superior Privado] Pedagógico San Marcos [FEPSM] acaba de publicar una 2da. ed. aumentada a los dos primeros y otra obra titulada Ocaso de una impostura. El fracaso del paradigma intelectualista de la filosofía en el Perú a Obando).

Juan Rivera Palomino (v. su compilación El constructivismo: teoría, metodología y práctica. Lima, Derrama Magisterial, 2000 o su Filosofía y globalización. Lima: FEPSM, 2004), Raimundo Prado, José C. Ballón, Manuel Góngora, Dora Vidal, Obdulio Banda, Zenón de Paz y Aníbal Campos, todos ellos influenciados en mayor o menor medida por el materialismo histórico, como es obvio, tienen diversos trabajos de filosofía social y política; el filósofo orientalista y religiólogo Miguel Polo ha publicado dos libros de ética aplicada (v. sus libros Etica y crisis moral, Lima: Perútextos, 1996 y su Etica: modo de vida, comunidad y ecología, Lima: Mantaro, 2001); al finado filósofo científico Julio Sanz se le publicó póstumamente artículos de epistemología crítica y filosofía de la ecología (Ciencia, seudociencia y M. Bunge en Neo-Skepsis # 1, Lima: CIPSI-PERU, 1999, pp. 20-33 y Filosofía y ecología en Olórtegui, J.C.: Hombre, naturaleza y filosofía. Actas del VI Congreso Nacional de Filosofía, Iquitos: 2001, pp. 140-144), todos ellos de San Marcos pero sóloRivera, de Paz yPolo firmaron el Manifiesto.

Otro firmante, Mario Mejía Huamán de la Universidad Privada Ricardo Palma ha publicado La cosmovisión andina pre hispánica (Lima: Sociedad del Pensamiento Andino, 1997), Víctor Mazzi de la Universidad Nacional de Educación es autor de Presentación de Juan Yumpa (Lima: Kollana, 1994) y está por publicar un libro sobre filosofía andina, Víctor Díaz Guzmán de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega y María Luisa Rivara, profesora de diversas generaciones de filósofos sanmarquinos, tienen escritos que favorecen nuestra identidad cultural como Filosofía y ciencia en el antiguo Perú (Lima: Nosotros, 1998) y «La identidad nacional» (Ponencia del VII Congreso Nacional de Filosofía, Lima, 1997) respectivamente. No olvidamos el interés por la racionalidad andina y la técnica occidental en los trabajos del sanmarquino Antonio Peña Cabrera (p. ej. v. «La ciencia, la técnica y la ecología: Los límites de la racionalidad occidental» en Góngora, M.: Pensamiento filosófico en el Perú. Seminario Viernes Filosófico. Lima: UNMSM, 1994, pp. 177-190).Todos los acabados de mencionar -excepto Díaz- son parte también del comité internacional de la RPFA.

En la ciudad norteña de Trujillo Miguel Sotomayor, profesor de la Universidad Privada César Vallejo, enseña un curso de filosofía general orientado a la ética práctica (v. también su ponencia «Pensar filosófico e historicidad» en Giusti, op. cit., pp. 819-822) y Víctor Baltodano, otro educador especializado en filosofía y ciencias sociales de la Universidad Nacional de Trujillo, ha publicado Educación hacia el siglo xxi y proyecto nacional peruano (Lima: Edtl. San Marcos, 1999).

En la sureña Arequipa podemos decir que lo más importante en filosofía aplicada ha sido la ya fenecida revista interdisciplinaria Philosophica dirigida por Wilbert Tapia de la Universidad Nacional de San Agustín. Pero además la ponencia «Filosofías de la calidad» de Oscar Barreda, de la misma universidad, en el IV Congreso Nacional de Filosofía de Arequipa, así como el trabajo «La filosofía fenece y el medio ambiente desaparece», de Ramón Abarca, de la Universidad Católica Santa María también de esa ciudad, presentado en el VII Congreso, podrían llamarse temas de filosofía aplicada.

El caso del Búho Rojo

En 1998 fue fundada la Asociación Cultural Educativa Búho Rojo (ACEBR) por José Maúrtua, Carmen Zavala -egresados de la Pontificia Universidad Católica del Perú o PUCP- y el mencionado Octavio Obando como Presidente, Vice presidente y Secretario respectivamente. Sus actividades iniciales contaron con el apoyo Aurelio Miní -ahora ex-docente de la PUCP-, Luis Solís, Gustavo Flores, el autor de este artículo y otros-. Su Proyecto de filosofía aplicada (Lima: ACEBR/Ediciones Espigón, 1998) o filosofía práctica, que es el nombre de una tendencia germana (9) -ahora internacional- propugna la consejería filosófica, y agrega a esta actividad, los cafés filosóficos, la divulgación filosófica a través de Internet y el dictado de cursos no solamente de filosofía sino también de arte e idiomas. Todo esto hace al proyecto mencionado algo integral. ElBúho Rojo tiene su local y auditorio en el distrito limeño de Pueblo Libre.

En la consejería filosófica un filósofo profesional debe ofrecer orientación personal sobre las ideas, los argumentos y contradicciones del «cliente» como lo llaman sus propugnadores alemanes. Sería excelente que el consejero filosófico tenga algún entrenamiento previo práctico y no sólo teórico a través de un curso preparatorio idóneo. Esta necesidad se hace más evidente por las declaraciones de las limitaciones del primer consejero, el Prof. Obando -quien ya no es miembro de la institución- (véase su escrito «Las consejerías filosóficas: consideraciones prácticas» en Proyecto de filosofía aplicada, p. 33-41).

Los cafés filosóficos, de los cuales existen algunos en Europa -desde principios de los 90 resurgen en Francia que cuenta con unos 50 actualmente-, Norteamérica, Centroamérica y Argentina consisten en conversatorios con participación libre sobre temas diversos elegidos democráticamente por los asistentes, comúnmente aficionados a la filosofía. Los cafés filosóficos pueden hacerse en cafeterías u otros establecimientos como en el caso del Búho Rojo que ha acondicionado su auditorio para estas conversaciones donde los asistentes reciben un vaso de café gratis. Hemos tenido el gusto de ser el ponente del primer «café» así como de un par más.

Esta actividad es la de mayor éxito del Búho, pues ya son mucho más de 100 «cafés» sabatinos nocturnos muchos de ellos de temas de actualidad nacional -aunque también se han dado temas meramente abstractos- lo que permitió que hubiera un escenario donde diversa gente se expresara públicamente sin necesidad de ser expertos en el tema, cosa que es el pilar de estos encuentros. Incluso llegaron a organizar, aunque muy brevemente, un segundo «café» en el distrito de Comas y uno político en su local de Pueblo Libre cuyo boletín El político -de sólo un número- publicó la trascripción de las primeras exposiciones.

A partir del 2001 y luego de participar en un curso de filosofía para niños y siguiendo el ejemplo del café filosófico de Buenos Aires, el Búho intercala sus clásicas reuniones sabatinas («café ligero») con lecturas y comentarios de autores clásicos («café concentrado»).

La utilización de Internet como medio de expresión por parte de filósofos peruanos no es algo novedoso: la RPFA ya contaba con una página web -en idt.net/~wasm/rpfa- antes de la propuesta del Búho. Pero lo más importante del uso de este medio ha sido la fundación de la versión cibernética Red Filosófica Peruana (RFP) a fines de 1997 por Zavala y Miní -quien dicta latín en el Búe;ho- (antes de eso existía una RFP aunque muy restringida y rudimentaria en el papel: v. la última página de Obando, op. cit.). Además de informar al globo de las diversas actividades del mundo filosófico peruano la RFP promociona a sus miembros académicos o no, interesados en la filosofía a través de enlaces a sus páginas personales así como a algunos de sus escritos e incluso asesorando o haciendo las mismas -incluso de instituciones universitarias-.

La RFP podría mejorar, para beneficio de sus visitantes locales y foráneos, si se colocara en su sección de miembros además de sus nombres sus intereses filosóficos o por lo menos un escrito en línea de cada uno en la sección temática. Una efectiva Red Filosófica Peruana debería informar de las actividades filosóficas del país y no sólo de las escuelas limeñas de filosofía de San Marcos y La Católica y para eso es menester mejorar las relaciones públicas usando al menos el correo-e. La dirección presente de la RFP es http://www.redfilosofica.de.

La desventaja principal de los medios cibernéticos radica, por ahora, en que sólo está al alcance de los adiestrados en su uso, esto es, mayormente profesores y estudiantes universitarios con acceso libre o adolescentes y adultos con la capacidad de adquirir o alquilar un computador conectado a Internet. De todos modos, los medios convencionales de radio, TV y periódicos siguen llegando a un público más numeroso.

En cuanto a los cursos ofrecidos por el Búho, el más importante, por a quienes estaba dirigido, y el más exitoso, por el número de asistentes, ha sido el de filosofía para niños y adolescentes dictado en el verano del 2000 (algo semejante hizo el educador Jorge Carrión, egresado de la Universidad La Cantuta con niños del 6to. grado de primaria quien contó su experiencia en el I Congreso Regional de Filosofía en 1999; por su parte David Olaya R. dicta desde año algunos años un curso de pensamiento lógico en la Biblioteca Nacional). La filosofía para niños es alentada a nivel internacional por el Instituto para el avance de la filosofía para niños de la Universidad Estatal de Montclair de los EE.UU. que incluso cuenta con una maestría sobre el tema. En nuestra región está creciendo esta tendencia (10) y el Búho participó en diversos encuentros latinoamericanos (11).

En su primer y muy activo año, el Búho Rojo (12) ofreció recitales de poesía y de música y organizó conferencias así como presentaciones de libros (13) y continua brindando de vez en cuando funciones teatrales así como conciertos. Y en sus «cafés» a través de las diversas posturas y discusiones -a veces demasiado apasionadas- por parte de sus dirigentes, ponentes y asistentes, ha llegado a ser un centro intelectual alternativo a los diversos que existen en Lima de tendencia idealista, irracionalista y parareligiosa.

*Una versión anterior fue publicada como «La filosofía aplicada en el Perú: 1994-2002» en Revista Peruana de Filosofía Aplicada # 10, Lima: AERPFA, nov. 2002, pp. 59-68, y fue leída en el Seminario Anual de los Viernes Filosóficos del Departamento de Filosofía, UNMSM, Lima-Perú, octubre 31, 2003.

 

NOTAS

(1) La Universidad de Hull ofrece una maestría en ética aplicada. Y hay innumerables institutos, cursos, congresos y estudios de posgrado en bioética (p. ej. la maestría de bioética de la Universidad de Nijmegen o la de Barcelona) a nivel mundial pues hoy más que nunca existe un gran interés en esta disciplina por los cambios sociales, legislativos y tecnológicos que vivimos en esta época. Para mayor información véase los links o enlaces de la página web en Internet de la AERPFA enhttp:/geocities.com/rpfa/links.html.

(2) Los postulados y el proyecto programático generales de una filosofía aplicada para el Perú se encuentran en Paz y Miño, Manuel A.: “Manifiesto por una filosofía aplicada” aparecido en Obando M., O. y otros: El quehacer filosófico en el Perú: críticas y alternativas (Lima: Ediciones Espigón/RPFA, 1996), pp. 137-145 y también en el reverso de la carátula y la contracarátula del número 9 de la RPFA de octubre de 1999 así como en Internet: geocities.com/rpfa/man.html).

(3) Véase nuestro «Sirven de algo los filósofos?: Hacia una filosofía aplicada en el Perú», apéndice de Paz y Miño, M.A.: Logos: Los grandes interrogantes del hombre, una introducción a la filosofía (Lima: Ediciones RPFA, 1999, pp. 124-135 y también en: http://www.geocities.com/rpfa/filapl.html). Un esquema de nuestra propuesta filosófica apareció en la contracarátula del número 8 de la Revista Peruana de Filosofía Aplicada de agosto de 1997 el mismo que fue anunciado a nivel internacional por el profesor noruego Finngeir Hiorth, miembro honorario de nuestra asociación, en su artículo “Applied Philosophy from Peru” en International Humanist News, vol. 5, nos.3-4 (Londres: IHEU), diciembre de 1997, p. 25.

Originalmente publicamos “Finalmente, ¿nos puede servir de algo la Filosofía?” en la Revista Peruana de Filosofia Aplicada (RPFA) # 1, mayo de 1994, pp.14-17 que se reimprimió en Logos, pp. 1-16 y está además en geocities.com/rpfa/filapl0.html

(4) En enero de 1998 se funda este muy importante, por sus connotaciones sociales, grupo con el nombre de Movimiento Peruano Arreligioso (MPA) con la intención de agrupar y divulgar los puntos de vistas y derechos de los no creyentes en forma organizada. En 1999 organizó un seminario interno con textos de Nietzsche y tuvo 15 debates públicos entre el 2000 y 2001. También sus integrantes redactaron dos pronunciamientos públicos el segundo de los cuales tuvo unos 100 adherentes. Su página web está actualmente engeocities.com/mphaperu.

(5) En abril de 1998 se funda el Centro de Investigaciones de lo Paranormal, lo Seudocientifico y lo Irracional en el Perú (CIPSI-PERU). Su página web está engeocities. com/cipsiperu y es por eso que ha podido ser contactado por estudiantes de comunicación para presentar su postura crítica y escéptica en sus cursos. El CIPSI-PERU está constantemente atento a las diversas informaciones sobre lo paranormal de los medios para así enviarles explicaciones alternativas racionalistas y científicas. Su actividad pública principal consiste en organizar video-forums educativos para estudiantes de educación superior.

(6) En nuestro país es una necesidad que se dicte una maestría en bioética como los auspiciados por la Organización Panamericana de Salud en otros países de la región (Chile,República Dominicana).

La Universidad de San Marcos y la Universidad Cayetano Heredia organizan cursos de bioética a nivel de posgrado actualmente.

(7) Flores Quelopana, un filósofo y autor extra-universitario nos animó a publicar pues no era tan caro como parecía. Ahora también existe lo que se llama ediciones limitadas o por demanda por las cuales se puede publicar desde un sólo ejemplar.

(8) Aunque él presenta 16 obras ya que las 2 reediciones de una de ellas las presenta como libros distintos lo cual lo desmerece a él mismo.

(9) Witzany, G.: Zur Theorie der Philosophischen Praxis [Essen: Die blaue Eule, 1991] y Berg, M.: Philosophischen Praxen en deutschsprachigen Raum [Essen: Die blaue Eule, 1992] plantean una filosofía práctica a través de la consejería filosófica.

(10) Además de los encuentros hay diversas publicaciones en nuestro idioma, por ejemplo: García Moriyón, Félix (ed.): Crecimiento moral y filosofía para niños. Bilbao: Descleé de Brower, 1998, pp. 321 o Accorinti, Stella: Introducción a filosofía para niños. Buenos Aires: Manantial, 2001.

(11) V. Maúrtua, J. y Zavala, C.: «La filosofía práctica en sus diferentes expresiones en el Perú» en García Zárate, O.A.: op. cit., pp.181-188.

(12) Maúrtua y Zavala, junto a los Dres. Julio C. Krüger y Raimundo Prado, han fundado además otra organización: la Sociedad Peruana de Consejería y Práctica Filosófica (SOPECPRAFIL).

(13) Como los de Flores Quelopana, uno de los ponentes más asiduos de los «cafés», y Gutiérrez Vivanco.

APPLIED PHILOSOPHY IN PERU: 1994-2004 (Abstract)

Application of Philosophy to practical issues has been done almost from the rising of Philosophy -in that sense it was a redundancy or in any case an emphasis to talk about Applied Philosophy. This paper is about proposals and activities in Peru in the last 10 years by several organizations and individuals in that tendency that it is not new in Peru although before it was not named in that manner.

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¿SIRVEN DE ALGO LOS FILOSOFOS?: HACIA UNA FILOSOFIA APLICADA EN EL PERU*

Resumen

Se parte de un concepto más o menos general de filosofía a partir de la actividad de los actuales filósofos profesionales. De ahí se plantea una filosofía aplicada como enfocada en los problemas contemporáneos pero siempre con las características clásicas de la filosofía (admirarse, preguntarse, responderse). Se mencionan las ramas con temas concretos de esta filosofía aplicada así como su divulgación fáctica y posible con las actuales tecnologías y en nuestras presentes circunstancias.

 

¿Qué es la filosofía aplicada?

Antes de hablar de la filosofía aplicada en primer lugar debemos contestar a la pregunta ¿qué es la filosofía? Responder esta interrogante sería como contestar la pregunta ¿a qué se dedican los filósofos? Para esto debemos buscar un símil con otras carreras. Por ejemplo, si los periodistas viven de las noticias, los carpinteros de trabajar la madera, los conductores de manejar diversos automóviles, camiones, tractores y omnibuses, los cirujanos de operar a sus pacientes, etc., etc. entonces los filósofos son los que se dedican a la filosofía, pero ¿qué es ésta? Partamos de una definición arbitraria de lo que la filosofía es, es decir, a lo que se dedican los filósofos profesionales. Podemos decir que la filosofía es el estudio de las ideas filosóficas, esto es, de las ideas precientíficas o de aquellas que dieron origen a la ciencia (occidental), que trataron de explicar con razones -y no por fe en supuestas revelaciones divinas- qué son el mundo, la naturaleza y el hombre. Eso es evidente si echamos un vistazo a la historia de la filosofía. Ahora tenemos las ciencias y para estudiar la realidad concreta difícilmente acudiremos a un filósofo profesional. Por ejemplo, si queremos saber de las estrellas iremos dónde un astrónomo, si queremos construir una represa buscaremos a un ingeniero, si nos duele el abdomen llamaremos a un médico, si perdemos la razón es de esperarse que un psiquiatra nos vendría bien, etc., etc. Esto es, cada ciencia ha tomado su “tajada” de la realidad para explicarla -o intentar hacerlo- y manipularla -en lo posible-. (Y claro, si no nos es suficiente el conocimiento científico o si no nos interesa la razón y queremos buscar algo más “seguro”y “absoluto” nos rendiremos a alguna religión o algún culto irracional). Los estudiantes de filosofía estudian a los filósofos de todas las épocas, sus ideas, sus planteamientos y sus sistemas. Entonces un profesional de la filosofía formado en una universidad debe conocer la historia de las ideas filosóficas, debe leer, discutir y escribir sobre los textos respectivos así como plantearse sus propias problemas y soluciones (al menos idealmente como sus grandes maestros). Al final se espera -como es la costumbre- que como profesional pueda dedicarse a la docencia universitaria o escolar (de encontrar alguna plaza) y/o, si tiene el talento y las capacidades necesarias, escribir -o editar- algún manual u obra relativamente original. Actualmente en nuestro país hay más estudiantes de filosofía que potencialmente se quedarían sin trabajar como profesionales desde el punto de vista tradicional. Sin embargo, si se dirigen a y especializan en una filosofía que no se restrinja a lo pasado pero si a los asuntos actuales que importan a la gente con quienes conviven ése no sería el caso. Estamos hablando de la filosofía aplicada. Hasta hace un par de siglos la especulación metafísica y no comprobada era la filosofía teórica y la ciencia era la filosofía práctica o aplicada. Pero ya en el presente los campos de la ciencia y la filosofía están delimitados. Y así la filosofía netamente teórica comprendería ahora la metafísica, la gnoseología, la antropología filosófica y la predominantemente práctica estaría formada por la ética, la estética y la política. Pero estas últimas ramas filosóficas también pueden presentarse teórica y especulativamente, pueden quedarse en las meras ideas. Entonces postulamos -una vez más (1)- una filosofía aplicada interesada más en la gente real de carne y hueso, en sus problemas (2). Una filosofía que plantee por ende no sólo críticas sino que pretenda soluciones. No una simple especulación abstracta muchas veces ininteligible o académicamente indiferente ni tampoco una mera economía política, sociología o ingeniería social sino una filosofía que también pueda plantear un camino de vida así como una ética, que pueda aconsejar tanto al ciudadano común como a los que tienen mayor autoridad y responsabilidad.

 

Temas y subtemas de una filosofía aplicada en el Perú

Desde un punto de vista metodológico planteamos los siguientes temas y subtemas dentro de la filosofía aplicada (3): -Metafísica: Visión del mundo, crítica de la religión (agnosticismo, ateísmo, librepensamiento, humanismo secular, etc.)

-Ontología: Los entes reales (conocidos a través de las ciencias naturales),

-Antropología filosófica: El sentido de la vida, identidad cultural, multivariedad cultural.

-Axiología: El valor y la escalas valorativas (en pugna).

-Etica: Etica de las virtudes, en el ejercicio de la profesión, en los negocios, en los estudios, en la vida diaria, hacia los animales, ecológica, bioética (amor, sexo, reproducción, aborto, eutanasia, clonación, trasplantes de órganos humanos, animales y artificiales, etc.)

-Estética: La relatividad espacio-temporal de lo bello. El arte como expresión libre del espítitu humano y sus posibilidades de realización. Problemas de filosofía de las artes visuales (fotografía, cine, video).

-Epistemología: Demarcación de lo meramente especulativo y lo científico, crítica de lo paranormal y lo pseudocientífico. Políticas científicas. Problemas de filosóficos de ciencias específicas (medicina, biología, física, etc.) Lógica: Razonamientos verdaderos o falaces. Pensamiento crítico.

-Filosofía social: Educación, explotación, desarrollo, justicia, realidad social, cultural y económica, etc.

-Filosofía política: Modelos de gobiernos (democráticos) efectivos, crítica del autoritarismo y el totalitarismo.

 

Seguidamente explicaremos cada uno de ellos desde la perspectiva de este modelo de filosofía aplicada.

La metafísica es la rama filosófica por excelencia. Intenta dar una visión globalizadora de lo que es el mundo o el universo y, claro está, basada en la razón y no en la fe. Por lo tanto las confesiones religiosas deben ser cuestionadas no sólo gnoseológicamente sino ética e históricamente, dejando de un lado alguna postura hipócrita conciliadora o neutral o sino buscando puntos y fines en común extrametafísicos (Claro que como cualquier hombre el filósofo aplicado puede ser un creyente religioso y no dedicarse a este tipo de crítica pero sí a la ética aplicada o la filosofía política por ejemplo).

La ontología trata de los entes que existen en la realidad conocida gracias a la ciencia. Por eso se debe conocer el conocimiento científico, no despreciarlo sino más bien promoverlo como la forma más efectiva de interpretación de la naturaleza. La antropología filosófica trata de explicarnos lo que es el ser humano, cuál es su sentido, para qué está en este mundo de una manera racional. Muchos, especialmente, los jóvenes, no saben que hacer con sus vidas. Al ya no satisfacerles la religión tradicional y ser carentes de una guía y ejemplo positivo en la vida e ignorar que existen planteamientos filosófícos se ven involucrados en una serie de confusiones y problemas o lo que es peor en cultos extremistas de muerte y sin razón. Pero también este rama de la filosofía aplicada le interesa el problema de la cultura y de la identidad cultural tan necesarios para la autoaceptación y autovaloración de un pueblo (como el nuestro perteneciente a Latinoamérica y al “mundo en transición”) (4) y así buscar su desarrollo pero por supuesto sin dejarse arrastrar por un necio chauvinismo que finalmente puede llevar a la separación y el antagonismo armado contra otros pueblos. Más bien el filósofo aplicado plantearía alternativas de integración y de respeto de las culturas minoritarias aún existentes.

La axiología nos puede proporcionar una escala relativamente racional de valores ante las diversas que podemos encontrar de facto en nuestra vida cotidiana y social. Así podríamos preferir lo biológico a lo intelectual, lo familiar a lo económico, lo sentimental a lo profesional, etc.

La ética puede darnos un camino a seguir, el fundamento y la brújula de nuestro comportamiento en interrelación con otros seres humanos e incluso seres vivientes y el medio ambiente. Nos puede aclarar qué está mal y qué está bien, nos puede decir porque es mejor o más conveniente portarnos así o asá ya sea con la familia, la pareja, los colegas, los amigos y desconocidos o en situaciones decisivas (control de la natalidad, trasplantes de órganos, muerte cerebral, participación social y política, etc.)

La estética nos puede orientar sobre la temporalidad y la arbitrariedad de los patrones de belleza (y claro está de las connotaciones lucrativas actuales). También nos recuerda que el arte es la actividad humana más libérrima y creativa y por lo tanto a la que la mayoría de la gente debe participar. Y por supuesto, es necesario una estética que trata de las nuevas artes visuales y tecnológicas (computarizadas).

La epistemología nos puede decir indicar cuando se está investigando realmente -haciendo ciencia- o cuando simplemente se están aplicando métodos rutinarios y repetitivos -tecnología-, cuál es la diferencia entre un conocimiento con fundamento científico y otro que no lo tenga, o peor aún que se presente como tal cuando en realidad no lo es (pseudociencia). De esa forma podemos evitar caer en las trampas de los charlatanes o de los que equivocadamente y creen que ciertos fenómenos son inexplicables y su interpretación va más allá de nuestro conocimiento y alcance humanos. De otro lado, puede dar algunas alternativas concretas para mejorar las políticas científico-tecnológicas y así de desarrollo nacional. Así también habría sub-especialidades como filosofía de la cibernética, de la medicina, de la biología, de las ciencias sociales, etc.

La lógica nos enseña a razonar, argumentar y polemizar a través de sus leyes y así desenmascar las ideologías y afirmaciones que se presentan como verdades terminadas cuando en realidad no lo son o en el peor de los casos cuando son meras palabrerías, tautologías o falacias. El pensamiento lógico es el arma por excelencia del filósofo. Este debe apuntar a un pensamiento dinámico y crítico así como creativo. Y claro para eso, como para cualquier especialización, es necesario el mucho estudio (así como el vivir la vida la cual es la mejor maestra finalmente). Es importantísimo también enseñar a los niños, los futuros ciudadanos del país, a pensar críticamente (5).

La filosofía social nos puede advertir de los diversos padecimientos que puede sufrir un pueblo o sociedad e incluso una civilización (6). Y claro, intentar dar alguna guía o solución -cómo educar mejor a los niños y jóvenes, cómo mejorar la política educativa o sanitaria, cómo crear más fuentes de trabajo y empleo, cómo reorientar a los delincuentes, cómo velar mejor por los desamparados y débiles, etc.-. Aquí muy bien pueden encajar sub-especialidades como la filosofía del derecho, de la educación, de las relaciones humanas, del desarrollo, etc.

La filosofía política trata de cómo se debe manejar el Estado, cómo gobernar y tratar a los ciudadanos, de los sistemas políticos y los planes de gobierno -a todo nivel: económico, educativo, cultural, científico, social, etc.-. Nos dice porque es preferible la democracia a la dictadura, porque es mejor una democracia participativa a una meramente formal. Sería muy bueno que los que gobiernan tengan como asesores no solamente a abogados, militares, sociólogos, médicos, sacerdotes, etc. sino también a un filósofo (pero uno capaz, y no un advenedizo maquiavélico o bufón complaciente). No tanto porque sepa más que ellos (o pretenda hacerlo) sino porque siempre es bueno tener más de una visión de las cosas.

 

Campos de acción y de trabajo

Si el filósofo aplicado labora en un colegio, universidad, instituto superior o academia deberá promover sus ideas en tales medios aunque claro con las limitaciones que los programas tradicionales (7). Pero justamente como profesor encargado tiene la libertad de promover su orientación creativamente. Es en el ambiente académico donde son propicias las publicaciones (revistas, libros) (8), las conferencias y los debates (grupos de discusión).

Planteamos también que sería mejor plantear una orientación más pragmática y de interés para que los que recién se introducen en la filosofía no se aburran ni se compliquen (Eso es sólo obligación de los que se van a especializar en y vivir de ella).

Teórica e idealmente, las facultades universitarias donde se enseñan cursos de filosofía tienen oficinas de proyección social y de actividades extramurales que tienen como misión realizar acciones en beneficio de la comunidad no universitaria esto es, de divulgación filosófica entre otras (9).

Una filosofía aplicada orientada socialmente podría orientarse no sólo a nivel colectivo sino individual y personal, esto es, sería mejor si se empieza en casa con la familia e hijos especialmente -enseñanza de un pensamiento crítico racional-, con los amigos y compartiendo con los colegas. También a través de los consejeros filosóficos o filósofos que brindan sus servicios privadamente -como los amigos de confianza- o sino públicamente a quienquiera que se los solicite en sus “consultorios” (10), esto es, ofrecen orientación personal sobre el sentido y la plenitud de la vida -y por supuesto haciendo la competencia, en estos tiempos de liberalismo económico y de mercado, a los consejeros religiosos -curas, pastores, rabinos, etc.-, psicólogos, psiquiatras, curanderos, psíquicos, etc.-. Como en los países desarrollados falta aquí consejeros éticos -“eticistas”- en los hospitales, en los colegios, en los cementerios, en las municipalidades, etc. Creemos que sólo será cuestión de tiempo que eso pase y que muchos prejuicios e intereses caigan. Pero es sobre todo en las universidades y las instituciones superiores o profesionales donde deben formarse (11).

 

Conclusiones

Teniendo en mente estos temas y subtemas, el filósofo interesado y orientado hacia la filosofía aplicada (o práctica) en nuestro país (12) no será un mero académico e historiador de las ideas o un simple repetidor de las ideas de los grandes filósofos del pasado o de los que están actualmente de moda en Europa o Norteamérica y que difícilmente ayudan o influencian en algo en nuestra sociedad. Como profesional de la filosofía deberá conocer tales ideas. Pero por el contrario, no se mantendrá neutral en su torre de marfil: intentará o buscará reflexionar y meditar sobre los problemas que le rodean, que padecen y sufren sus conciudadanos aquí y ahora para así plantear soluciones (13) y no ser un simple crítico negativo o lo que es peor, destructivo. Por supuesto que estos temas y subtemas no son exclusivos de los filósofos, son de carácter interdisciplinario, pero en última instancia demandan una posición filosófica como su fundamento y una visión totalizadora para su mejor comprensión y ubicación. El filósofo aplicado no solamente deberá conocer de su especialidad sino también de arte, ciencia y religión, deberá ser una persona culta, con conocimiento de causa, deberá -o intentará- ser un humanista con una práctica ética para que sus palabras e ideas no caigan en saco roto (y para evitar la hipocresía, la envidia y la chismosería tan difundidas en los ambientes académicos locales). Entonces la filosofía aplicada puede plantearse en dos niveles: el personal o individual y el social o colectivo. Deberá orientar y estar dirigida no sólo a un público académico o universitario sino también común y corriente. Pero como es ya muy sabido se puede hacer filosofía no solamente como profesores o como autores de manuales filosóficos: hay quienes han buscado y buscan llevar las ideas filosóficas más allá de las aulas sea a través de encuentros libres de divulgación (grupos filosóficos públicos o privados) o a través de los medios masivos de comunicación (14) -secciones especializadas en periódicos, programas radiales o televisivos de contenido predominantemente filosófico, estos últimos aún ineditos en el Perú- (15). En el caso de un país como el nuestro, donde la dependencia económica e ideológica es notoria, no será fácil propiciar pensadores nativos, esto es, filósofos abocados al estudio de la realidad de los seres humanos de esta parte del mundo en concreto. Pero de todas maneras como todo tiene su contrario, como a toda acción hay una reacción y los hombres no son piedras inertes y se caracterizan por su facultad de pensar y reflexionar habrá algunos que podrán hacerlo y podrán ser capaces de reflexionar sobre la dependencia y la explotación de sus países, sobre sus posibilidades de desarrollo y progreso. Las obras de sus maestros, los grandes filósofos de la historia, serán sus aliados y guías. Y si no está solo y se asocia con otros con intereses semejantes algo se hará en filosofía, se podrá llegar a aplicarla no solamente en forma individual sino social. Se podrá propiciar esta clase de discipulado filosófico si en el Perú fracasan los modelos clásicos de las orientaciones filosóficas universitarias que no colman las expectativas del grueso de los alumnos y del público conocedor que aquí en nuestro país espera mucho de los filósofos -que finalmente son seres humanos como todos, con sus deficiencias, limitaciones y vicios-. Lo mismo es válido para las ciencias sociales y políticas.

 

NOTAS

(1) Lo hicimos por primera vez en: “Finalmente, ¿nos puede servir de algo la Filosofía?” en la Revista Peruana de Filosofia Aplicada (RPFA) # 1, mayo de 1994, pp.14-7.

(2) Los postulados y el proyecto programático generales de una filosofía aplicada para el Perú y Latinoamérica se encuentran en Paz y Miño, Manuel A.: “Manifiesto por una filosofia aplicada” aparecido en Obando M., O. y otros: El quehacer filosófico en el Perú: críticas y alternativas (Lima: Ediciones Espigón/RPFA, 1996), pp. 137-145. (3) Este proyecto de la filosofía aplicada fue propuesto en forma esquemática en la contracarátula de la RPFA # 8 de agosto de 1997 y anunciado a nivel internacional por el profesor noruego Finngeir Hiorth en “Applied philosophy from Peru” en International Humanist News, vol. 5, nos.3-4, Londres: IHEU, diciembre de 1997, p. 25.

(4) Aquí debemos decir algo en relación al debate de si ha habido o no una filosofía prehispánica, precolombina, preincaica, incaica, etc. Si estamos hablando que aquí hubo algo parecido a una filosofía a lo occidental, con sus sistema y lenguaje propios no lo sabemos (el gran problema es el de las fuentes y la carencia del descubrimiento de una escritura para así conocer mejor sus abstracciones, sólo podemos especular). Pero si hablamos de filosofía como visión crítica del mundo y por ende accesible a los seres humanos naturalmente la ha habido. Podemos imaginarnos a algún súbdito descreído del origen sobrehumano del emperador inca diciendo privadamente o no: “Ese hombre es tan hijo del sol como yo” o de la divinidad del astro rey al decir “el sol es sólo un objeto que nos da calor como la leña”.

(5) La filosofía para niños es investigada y alentada principalmente por el Instituto para el avance de la filosofía para niños de la Universidad Estatal de Montclair de los EE.UU. (incluso cuenta con una maestría).

(6) El presente proyecto de filosofía aplicada ha sido influenciado y concuerda en parte no sólo con el pragmatista alemán Hans Lenk (Filosofía Pragmatica, Alfa, Barcelona, 1982), los movimientos internacionales humanista secular y neo-escéptico contemporáneos, la filosofía de lo americano y de la liberación, sino que también se vincula, por supuesto, ya desde el nombre, con la anglo-americana “Applied Philosophy”. Esta tendencia simplemente nos dice que aplica la perspectiva filosófica a los problemas y asuntos sociales contemporáneos, cosa que siempre han hecho los filósofos de una u otra manera, de una u otra forma en relación al lugar y tiempo que han vivido. El término aplicado, entonces simplemente da énfasis a su carácter sobre todo social antes que metafísico. No niega esto último ya que toda filosofía contiene algo de eso.

(7) La mayor traba que un filósofo puede encontrar es de índole económica, esto es faltarle tiempo para investigar y crear. Los sueldos estatales son muy bajos y así se ve obligado a buscar otro empleo dificultándose su labor investigadora a falta de más tiempo y energías (salvo claro está honrosas excepciones y si “tiene suerte” en conseguir una plaza en una entidad privada).

(8) En un país como el nuestro no hay mucho apoyo para la filosofía. Pero con todo de vez en cuando aparecen publicaciones universitarias (libros y revistas) a pesar de las trabas burocráticas. Justamente debido a la carencia de medios escritos accesibles a los nuevos filósofos peruanos -profesionales o no- surgió la RPFA en 1994.Y ahora con Internet los escritos de cualquier autor inédito en el papel pueden salir de las tinieblas y ser leídos por todo aquel que tenga acceso a un computador conectado a la “red de redes”. En nuestro país existe la Red Filosófíca Peruana fundada y administrada desde fines de 1997 por Aurelio Mini y Carmen Zavala -egresados de la Universidad Católica de la ciudad de Lima- que agrupa y/o asesora a todos aquellos vinculados -profesionalmente o no- con la filosofía ya sea de forma individual u organizada que tienen o quieran tener una página web.

(9) De hecho la discusión filosófica universitaria de forma grupal cuenta con la participación de profesores y alumnos (puede o no ser de acceso a todo público). Hay un ponente que luego de su disertación entabla una discusión con sus oyentes (La discusión también se puede hacer privadamente entre amigos en la casa de alguno de ellos o en un café o restaurante). Además a nivel internacional existe lo que se llama café filosófico donde también pueden disertar los aficionados a la filosofía y el diálogo. En el Perú funciona uno los días sábados en el Centro Cultural de la Asociación Cultural-Educativa “Buho Rojo” ubicado en el distrito limeño de Pueblo Libre desde abril de 1998.

(10) Eso ya se está dando en los EE.UU., Alemania, Israel, etc. El “Buho Rojo” es la única institución que ofrece la consejería filosófica en el Perú (además ha organizado un seminario en septiembre del presente año sobre filosofía práctica basado en los libros de G. Witzany, Zur Theorie der Philosophischen Praxis [Essen: Die blaue Eule, 1991] y de M. Berg, Philosophischen Praxen en deutschsprachigen Raum [Essen: Die blaue Eule, 1992] donde se abordará la implementación de ese tipo de consejería).

(11) Ya es tiempo que se cree en el Perú una Maestría en Bioética (Justamente en 1999 se llevó a cabo un curso especializado en la Facultad de Medicina Humana de la Universidad de San Marcos de Lima). Mírese, por ejemplo, sino la variedad de autores, tendencias, temas e intereses en la RPFA-Bioética # 6 y 10 (el contenido de este número por ahora sólo disponible en Internet) y la cantidad de gente que asiste a las diversas conferencias que se realizan sobre bioética en nuestro país, América Latina y en el mundo entero. Además hay algunas instituciones que promueven los temas bioéticos en nuestro medio como la Asociación Peruana de Bioética (ASPEBIO) que cuenta con médicos, abogados y filósofos, el grupo de ética profesional del Colegio Médico del Perú y el Departamento Episcopal de Pastoral de la Salud (DEPAS) del Consejo Episcopal Peruano. A nivel internacional existen maestrías -y algunos doctorados- en filosofía aplicada, social y política así como de ética aplicada, de los negocios, ambiental, etc.; argumentación y discusión; filosofía de la psicología y la psiquiatría; y claro está, además de las materias clásicas como historia de las ideas filosóficas, lógica, historia y filosofía de la ciencia. Sería excelente crear en nuestro país estudios similares. Pero claro, el problema, aparte de obtener los fondos para los sueldos de los especialistas es que actualmente no hay maestristas o doctores en tales especialidades. Hay quienes pueden dictar sobre filosofía política o de la ciencia, lógica, ética pero más hay expertos en historia de las ideas alemanas, francesas, inglesas, estadounidenses, españolas e incluso peruanas. Cabe, en primer lugar, a las altas autoridades universitarias y educativas la búsqueda de una solución creadora pero también a otras organizaciones no gubernamentales interesadas en la filosofía en el Perú.

(12) Un ejemplo del auge de cierta autodenominada “filosofía práctica” y “esotérica” -postura que no compartimos metafísica ni gnoseológicamente por nuestra tendencia racionalista y naturalista y respetuosa de la ciencia- es la dada por la Asociación Cultural Internacional Nueva Acrópolis que en Lima, la capital del Perú, tiene 4 locales e incluso un centro educativo escolar, el Colegio Giordano Bruno (en el interior del país también tiene otras 14 filiales). Dicho sea de paso, también son relativamente activos los grupos gnósticos y de la Gran Fraternidad Universal los que finalmente se les podría catalogar como grupos semireligiosos o simplemente cultos.

(13) Claro que esto no es algo novedoso ni original ni mucho menos una voz en el desierto. Por ejemplo, M. Kempf Mercado escribió hace tiempo: “El filósofo no será, pues, el que conozca un mayor número de filosofías -tal es el profesor de curso-, sino el que sea capaz de descubrir una nueva concepción de la vida que satisfaga las exigencias más profundas del hombre de nuestro tiempo” (Historia de la filosofía en Latinoamérica, Santiago de Chile: Zig-Zag, 1958, p. 39.) Además F. Miró Quesada anotó: “Quienes se ocupan de temas universales utilizando una metodología rigurosa deberían tomar conciencia de la importancia que tiene la meditación filosófica sobre nuestra propia realidad. No sólo podrían, debido al rigor de sus planteamientos, hacer significativas contribuciones sobre el problema de la identidad latinoamericana y la filosofía de la liberación, sino que deben hacerlas.” (En “Historicismo y universalismo en filosofía” en M. Dascal (comp.) Relativismo cultural y filosofía, México: UNAM, 1992, p. 211, énfasis de Miró Quesada). Así también L. Cuéllar Reyes: “Así la Filosofía del Perú, en su tránsito de lo particular a lo universal, puede ser entendida como nuestra propia respuesta de reflexión crítica y multifacética, frente a la multiplicidad de problemas económicos, políticos, educativos, morales, religiosos, etc. de nuestra sociedad, enfocados históricamente” (Véase su ¡¡¡Si ha existido y si existe una filosofía del Perú y la América Latina!!!. Lima: Ediciones de las serie “Una nueva filosofía”, 1997, p. 329 [sic], énfasis en negrita de Cuéllar).

(14) En el Perú ha habido cierta divulgación filosófica por épocas y en algunos suplementos periodísticos -como “El Caballo Rojo” del antiguo El Diario (en sus primeros años)- pero el que más constancia ha tenido en esto durante décadas ha sido “El Dominical” de El Comercio gracias a su director, el filósofo y periodista Francisco Miró Quesada C. Desgraciadamente las secciones culturales de la mayoría de los diarios y revistas y los programas radiales y televisivos del Perú se remiten más a las bellas artes y la literatura de ficción. De hecho una novela o cuento de un autor peruano conocido será cien o mil veces más leído que la obra donde aparezca el presente escrito (y debido al carácter elitista y xenófilo de nuestros grandes y pequeños filósofos probablemente no lo leerán ni mucho menos lo comentarán también por la falta de una tradición de debates filosóficos. Lo que si tenemos es una gran subdesarrollada indiferencia, el “ningunismo”).

(15) La Revista Peruana de Filosofia Aplicada (RPFA) acaba de empezar a recopilar material para su proyecto de video ya planteado en su Manifiesto programático (en Obando, O. op. cit.). En los tiempos que vivimos, como ya es muy sabido, la gente se dedica más a oir la radio, ver la televisión o ir al cine que a leer (mucho menos las publicaciones de carácter filosófico) de ahí la necesidad de la utilización de la tecnología.

 

*Ponencia presentada durante el VII Congreso Nacional de Filosofía, Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima-Perú, agosto 3-7, 1998).

 

 

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FINALMENTE, ¿PARA QUE SIRVE LA FILOSOFIA?*

Los filósofos establecen leyes y normas imaginarias para utópicas comunidades humanas,
sus razonamientos son como las estrellas, que dan muy poca luz, porque están muy altas.
Bacon

Pobre y desnuda vas, Filosofía, dice el vulgo que al lucro vil se entrega.
Petrarca

Desde Tales hasta los más quiméricos charlatanes no hubo ningún filósofo que influyese ni siquiera en las costumbres de la calle donde vivía.
Voltaire

Un hombre que descubre el hecho más sencillo sirve más a la humanidad que el filósofo más grande del mundo.
Claude

La palabra y el concepto
Podemos dar una gran variedad de definiciones de lo que es la filosofía (1). Como cualquier otra actividad humana, el filosofar ha experimentado variaciones sustanciales a lo largo de su desarrollo histórico. Por ende, con la palabra filosofía no siempre se ha querido decir lo mismo, ella ha tenido diversos usos y significados. Si uno abre un diccionario o un manual especializado, por ejemplo, podrá encontrar una gran gama de significaciones que van desde la etimológica «amor a la sabiduría», atribuída a Pitágoras (2), pasando por la de «ciencia de las primeras causas y de los primeros principios» de Aristóteles, «la búsqueda de la verdad», según Malebranche, hasta la definición de Hegel: «ciencia de lo absoluto», o la de Marx: «praxis revolucionaria».

La tradición griega
Según un determinado -estricto y restringido- punto de vista la filosofía es occidental (3) ya que nació en la antigua Grecia, surgiendo como alternativa a las concepciones mítico- religiosas (4) sobre la realidad (5).
La filosofía se presentaba como un saber racional, explicativo y observacional, hasta cierto punto, tratando de saber la causa de las cosas, de los fenómenos naturales, de la conducta humana, de todo lo que le rodeaba al hombre y de lo que creía que lo rodeaba. Justamente la aparición histórica de la filosofía fue una reacción de duda y de cuestionamiento de los mitos y las tradiciones que buscó respuestas en la razón.
Es así que la filosofía griega -y la posterior hasta llegar a la Epoca Moderna- no era sólo teoría imaginativa sino también ciencia y técnica prácticas (aunque incipientes en cuanto a las posibilidades de instrumentación y experimentación, pues tuvieron que pasar siglos para que pierda su lastre predominantemente metafísico y especulativo).
Llamemos eurocéntrica a esta interpretación de la filosofía puesto que es producto de la civilización e historia de Occidente.

Una visión del mundo
De acuerdo con otra concepción más amplia (6), la actitud filosófica -que sería un admirarse (7), cuestionarse e intento de responderse ante la realidad- no sería un privilegio de determinada cultura o pueblo. Por el contrario, sería una actitud característica muy común entre los hombres ya que es propio de éstos el tener -más desarrollada que la de los demás animales- la capacidad de razonar (8), de ser inteligentes, de tener conciencia de ellos mismos y del medio que los rodea, de asimilar experiencias, de recordar, etc., etc.
Claro está, en este sentido los seres humanos, en general, han filosofado en distinto grado y manera, pero grosso modo, se han hecho preguntas tales como: ¿qué es lo que existe?, ¿qué es lo verdadero?, ¿quién o (qué) soy yo?, ¿qué es el bien o qué es el mal? y otras por el estilo, de carácter «trascendente» o «metafísico» (en griego significa «más allá de lo físico») sobre la existencia de los dioses o de una «vida» posterior a la muerte, etc. Y así también se han planteado diversas respuestas.
Por lo tanto, toda sociedad, según esta idea, ha tenido su filosofía, significando ésta visión del mundo o cosmovisión. Por supuesto, unas con más elementos irracionales (mágico-religiosos) que otras. Luego, la filosofía -en este sentido de preguntarse y responderse- no sería un atributo exclusivo de Occidente, sino que es patrimonio de la Humanidad. Y así como cada cultura o grupo humano ha desarrollado una cosmovisión cada uno de nosotros tiene la suya propia.

La filosofía como una actividad cuestionadora
La actividad filosofante ha dado origen a la crítica, la renovación y el cambio a lo largo de su historia (9). Por ejemplo en la Grecia antigua la aparición histórica misma de la filosofía cuestionó agudamente las creencias mitológicas (10) y en la Modernidad (europea) los filósofos ilustrados atacaron las bases mismas de la fe y por ende a sus instituciones y clero representativos.
Por supuesto que también hubo intentos racionales e ideológicos de defensa así como represión física. Pero las arremetidas de aquellos fueron más efectivas logrando finalmente el triunfo de la libertad en el pensar y en el creer. Los dogmas religiosos fueron desacreditados y perdieron credibilidad ante la prédica de los librepensadores.
Pero no sólo la religión fue puesta en duda. Además lo fueron los patrones morales, tanto que cada cual podía elaborar y tener sus propios códigos de conducta (hasta donde la sociedad se lo permitiese).
De otro lado con el advenimiento del marxismo no solamente se cuestionaron las ideas de los hombres, sus relaciones de clase, y la explotación del hombre por el hombre, la opresión de los unos por los otros (11), sino que también ofreció la oportunidad de cambiar o adelantar la historia. De ahí el decir de Marx: «La filosofía hasta ahora sólo ha interpretado al mundo, lo que se trata es de cambiarlo». Entonces no solamente había que elaborar ideas sino que también había que llevarlas a cabo, llevarlas a la práctica.
Además a la filosofía se la ha relacionado no pocas veces con una actitud y postura de inconformidad ante lo establecido, ante lo dominante, ante la tradición y lo en boga.

Religión, filosofía y ciencia
Pero claro en la actualidad no todo tipo de explicación podría ser catalogada como filosófica o en el peor de los casos como verdadera. Existen algunos elementos generales -como los acabados de mencionar- que nos permitirían delimitar el campo de lo que es filosofía y lo que no lo es.
Recalcamos esto último ya que, si bien es cierto, hay algunos nexos y semejanzas entre la actividad filosófica, la religiosa y la científica -como que las tres nos dan una imagen de la realidad con una lógica y racionalidad propias además de tener sus representantes oficiales o no así como sus escritos «venerables»-, indudablemente las tres son diferentes, tienen su propio marco de acción e influencia. Las cosmovisiones que se supediten a lo meramente sobrenatural o sobrehumano según determinados libros (sagrados) o portavoces (supuestos de la divinidad) no serán catalogadas de filosóficas sino de religiosas. A su vez, y en contraposición, lo científico se restringirá a lo llanamente material o verificable empíricamente.
De otro lado, las tres se interrelacionan de alguna manera. Por ejemplo, entre las ramas de la filosofía académica podemos encontrar justamente una filosofía de la religión y también una filosofía de la ciencia; o también, lo religioso, como fenómeno humano y social puede ser estudiada por la psicología, la sociología y la historia de la religión (12).

La Ciencia Moderna (Occidental) como producto de la Filosofía
Como ya hemos indicado, los filósofos -que así se autodenominaron- de la Grecia antigua se dedicaban, entre otras cosas, a hacer lo que hoy llamaríamos ciencia, es decir, eran los científicos de su época. No solamente elaboraban complicadas especulaciones metafísicas sino que también fueron buenos observadores de la naturaleza e incluso inventores. Por ejemplo, a Sócrates y a Platón les interesaba mucho la geometría y a Aristóteles las ciencias naturales (que él las incluía en lo que llamó la Segunda Filosofía). Además Eratóstenes intentó calcular la circunferencia de la tierra.
Esa filosofía pretendía abarcarlo todo, interpretar la realidad en forma racional. En ella se encontraba el germen de la ciencia moderna. Pero esta tendencia inicial racional fue truncada en los primeros siglos del cristianismo cuando la razón fue retenida por el mito y la superstición (13). De esa forma la razón se convirtió en sierva de la religión, al menos oficialmente.
Pero es en la Modernidad, con Descartes, Bacon, Leibniz, por un lado y Galilei, Kepler, Torricelli, Harvey, Newton, por el otro, que el método científico va tomando cuerpo y comienza a seguir su propio rumbo quedándose la filosofía con lo meramente especulativo y metafísico.
Naturalmente esto no sucedió de la noche a la mañana sino que tuvo que producirse un largo proceso de desarrollo y perfeccionamiento (14) para que la ciencia -tal como la conocemos actualmente- tenga un carácter observacional, demostrativo, evidente, experimental o simplemente real y cierto, además de una delimitación clara de su campo de estudio y acción. Recordemos que Lamarck tenía un sistema de clasificación animal al que denominaba «filosofía zoológica» -en francés, philosophie zoologique- y que a su vez Newton publicó un libro sobre «filosofía natural» -en latín, philosophia naturalis (15)- e incluso hablaba de «filosofía experimental» cuando trataba sobre sus trabajos de física. Todo esto aún en el siglo XVIII.

¿Mera epistemología?
De otra parte, a causa de lo anterior, los que estaban más interesados en obtener un conocimiento basado en lo experimental comenzaron a llamar a su actividad «ciencia» y lo demás, lo no comprobado y meramente especulativo, quedó etiquetado como «filosofía». Y ya en el siglo XIX el máximo conocimiento tenía que ser el «científico» (16).
Se postularon nuevos conceptos de lo que es la filosofía, de cual debería ser su campo de acción. Se cuestionaron las creencias tradicionales sobre ella, se rechazó la metafísica tradicional clásica y anterior, se «filosofó sobre la filosofía». Tal fue el caso de los exponentes contemporáneos de la filosofía analítica quienes decían que la filosofía debería ocuparse de analizar el lenguaje, haciendo un buen uso de él al eliminar los sinsentidos lógicos (relacionándose así con la lingüística y la semántica).
Otra posición es la del positivismo lógico donde toma la noción anterior pero restringiéndola más aún: la filosofía debe analizar sólo el lenguaje de la ciencia, lo demás (lo metafísico) es absurdo, una pérdida de tiempo. Entonces ella debe reducirse a la epistemología, esto es, a una filosofía de la ciencia que se ocupe exclusivamente en estudiar la ciencia, su teoría y su método, contribuyendo de este modo a su perfeccionamiento, esto es, convertir la filosofía en un instrumento de la ciencia (17).
Así la filosofía se debía dedicar finalmente a la fundamentación del método científico llegando de esa manera a la culminación de un largo proceso histórico que se inició en la antigua Grecia con los pensadores jónicos interesados en conocer e interpretar la realidad, en descubrir el ser de las cosas, en encontrar verdades que no sean las religiosamente imperantes en su sociedades (18).
Sin embargo en la actualidad existen paralelamente diversas corrientes contrarias -neopositivistas, neotomistas, posmarxistas, etc.- con su propias posturas en cuanto a la ciencia. Inclusive hay tendencias anticientíficas (místicas, naturalistas, ecologistas o irracionalistas) en las cuales la ciencia debe supeditarse a la filosofía -o que le achacan los males del mundo actual- u otras (19) que hablan de la igualdad de ella ante la filosofía y aún más ante la magia y superstición (es decir a otras visiones del mundo).

¿Ciencia no metafísica?
Con todo, a pesar del gran avance científico-tecnológico obtenido -especialmente en algunos países, los superindustrializados- el elemento metafísico aún no está ausente en él. Ya que para explicar los hechos, el cómo y por qué se producen tal o cual fenómeno, el científico necesita y se vale de ciertos paradigmas, de ciertos prototipos (ideales) -tales como las nociones de campo electromagnético, o gravitacional, unidad de fuerza, números, inconsciente, yo, etc. (20). De otra parte, la ciencia no puede dejar de especular cuando no encuentra -en determinado momento- una respuesta aquí y ahora a determinados problemas que escapan a la norma (21), pero esto lo hace basándose en los hallazgos y datos ya obtenidos y no en meras e improvisadas insensateces carentes de evidencia concreta o indirecta (22). Por eso, las teorías científicas no son explicaciones acabadas, absolutas, dogmáticas (como si lo son las religiosas), como tampoco lo son las de tipo filosófico (23) (Sin embargo ¿no explican mejor las cosas que la superstición o la magia?).
Entonces podemos ver que las ciencias ya pueden responder (o intentar hacerlo) las antiguas y clásicas preguntas filosóficas. Por ejemplo, ¿qué es la realidad, cómo es ella, qué la conforma?, ¿qué es lo que existe?, tienen que ver con las ciencias naturales y físicas y con las ramas de la filosofía conocidas como metafísica y ontología; ¿qué es el hombre?, con la antropología y la antropología filosófica; ¿quién soy yo, por qué me comporto así o asá?, con la psicología y las ciencias sociales y con la ética (24); la misma ciencia es estudiada por la epistemología o la filosofía de la ciencia como ya hemos dicho; y así consecutivamente.
Por otro lado, los filósofos pueden seguir abordando tales cuestiones profundizándolas, e incluso darse el lujo de traspasar los límites mismos del conocimiento científico especulando con fundamento empírico o sin él. Por cierto, si le damos algún contenido de verdad su labor podrá ser más valedera, cierta o útil mientras más se fundamente en la ciencia, u oscurecedora, obstaculizadora del conocimiento si no se le toma en cuenta, propagando ideas erróneas e irreales (siguiendo este parámetro, p. ej., sería hacer una limitada -por no decir mala- antropología filosófica el no tomar en cuenta los datos y descubrimientos de las ciencias biológicas, de la conducta y las sociales en general) (25).
Así también los filósofos -como los teólogos- pueden permitirse hablar del sentido de la realidad, del cosmos o de la existencia humana sin necesidad de apelar al conocimiento de la ciencia.

Guía de comportamiento
La sabiduría no sólo puede ser entendida como el dominio y conocimiento en las ciencias, artes y técnicas (oficiales o propiamente dichas). También se puede ser sabio en la «ciencia y arte del vivir». En este último sentido la Humanidad ha tenido pocos maestros (26). Así, el gran filósofo sería una especie de guía espiritual -de su época y lugar- que nos indica normas «universales» de conducta lo que debemos hacer, qué es lo correcto, qué lo incorrecto, qué lo justo, cuál es nuestro deber, cómo alcanzar la felicidad, qué es lo verdadero.
Sin embargo, a diferencia de los mandamientos morales propugnados por las religiones dominantes establecidas (27), la acción moral debe tener un fundamento racional en el sistema ético-normativo de una determinada filosofía. Así tenemos que el máximo bien, por ejemplo, para Aristóteles radicaba en la felicidad, para los epicúreos en el placer o para Spinoza en el logro del autodominio y el desarrollo de las capacidades humanas.
Pero, una vez más la ciencia se entromete en regiones que antes eran exclusivo dominio de la ética filosófica quitándole, aparentemente, campo qué estudiar, qué investigar. Así tenemos propugnadores de una ética (28) y, es más, una estética científicas.

El todo y la nada filosóficos
Por otro lado a los filósofos les ha preocupado, entre otras cosas, la belleza (y la fealdad), la justicia, la libertad y la verdad -los valores en general-, la existencia (o inexistencia) de Dios, la inmortalidad (o mortalidad) del alma, los problemas político-sociales y sus posibles soluciones (p. ej. las utopías), el alcance de un conocimiento verdadero, certero -y hasta absoluto a veces-, así como demás inquirimientos, indagaciones, cuestionamientos y tormentos. Ellos -o mejor dicho cualquier persona con una actitud filosófica- han intentado explicar todas estas cosas -y muchas más- y lo seguirán haciendo hasta que haya hombres sobre la tierra (o fuera de ella).

¿Mera especulación?
Se ha considerado a la filosofía -sobre todo luego de su separación de la ciencia- como una actividad especuladora al tratar de indagar sobre aquellas cuestiones «trascendentes» (metafísicas) al pretender darles respuestas sin una evidencia concreta y verificable. Y es así que desde sus mismos orígenes ella no ha estado inmune en la elaboración de abstracciones no pocas veces falsas y aún absurdas (29).
De otra parte hubo intentos menos subjetivos de solucionar otros problemas (menos etéreos y más concretos) -dejando de lado los prejuicios ideológicos y emotivos-. Es así como se conformaron corrientes de pensamiento no solamente de tendencia metafísica, abstracta y especulativa sino también otras más realistas y prácticas.

¿Cosa de iniciados?
Ha sido inevitable que la mayor parte de los grandes filósofos hayan expresado sus ideas en su propio lenguaje, en su propia jerga. Tal es el caso del sistema aristotélico con términos como «primer motor inmóvil», o el leibniziano con sus «mónadas», el kantiano y su «imperativo categórico», el hegeliano con su «espíritu absoluto», el sartriano «el ser para-sí», o el marxista «plusvalía», que no son muy fáciles de entender por las mayorías no entrenadas, por supuesto, en tales exquisiteces filosóficas.
De ahí que un estudiante de la filosofía tenga que «iniciarse», normalmente en una institución académica (si quiere ser un profesional de la filosofía) o por su cuenta, en lo que dijo este o aquel filósofo sobre esta o aquella cuestión. Y además de eso si quiere dominar tal asunto empaparse de los comentarios posteriores (o sea obtener un alto nivel académico y libresco). Es decir, tiene que tomar contacto con la historia de las ideas filosóficas (30), limitándose, hasta cierto punto, a temas ajenos a su propia realidad y época (31).
Por ello los detractores y críticos de la filosofía la consideran una actividad abstrusa, abstractiva, especulativa e ininteligible (32). Pero a pesar de eso sigue siendo atractiva para muchos y su influencia no se pude negar (33) (aunque haya sido en algunas épocas un privilegio, entre otros, para unas minorías).
La filosofía, como antes hemos indicado, puede tratar tanto de temas muy generales como particulares, puede estar interesada en lo meramente especulativo o también puede estar basada en lo verificable empíricamente. También, dijimos, puede tener variados enfoques y así ser apreciada en diversos grados. Uno de ellos, por ejemplo, nos dice que puede ser de utilidad meramente individual como también social. Desde este punto de vista la filosofía puede ser de gran valor social ya que puede influenciar a grandes sectores de la humanidad (34), como también solamente puede ser comprendida por unos cuantos -los académicos o sus seguidores-, o peor, sólo por su propio propugnador y mentor entendiéndola y viviéndola como un simple placer personal intelectivo y hasta esotérico. Los pensamientos oscuramente metafísicos u ordenadamente esteticistas son parte del dominio de la filosofía pero son un lujo en países como los nuestros donde grandes y graves problemas demandan nuestro análisis, comentario y participación. La sobre- o la infravaloración de esta o aquella filosofía dependerá de quien emita el juicio.

¿Filosofía académica o creadora?
El quehacer filosófico -hemos dicho- también está relacionado al estudio y
a la exposición académica (35) de los sistemas filosóficos de la historia del pensamiento (36) sean occidentales o no. Ello es labor de los centros de educación superior y universitaria (37).
De hecho un filósofo profesional -o profesor de filosofía- está en la obligación de conocer a los clásicos, de saber lo principal de sus sistemas (38). No estamos diciendo que deba repetir lo que ya dijeron otros sino que más bien debe conocer lo que dijeron otros para así no presentar sus ideas como «nuevas» u «originales» cuando en realidad no lo son (39). La diferencia radicaría en plantear problemas desde una perspectiva propias de tiempo y espacio (40).

Utilidad actual de la Filosofía
Nosotros los interesados y profesionales de la filosofía -dentro de cierta región del mundo y época en el tiempo- trataremos de darle algunos fines prácticos que no solamente tengan que ver con el beneficio de unos cuantos individuos sino de un mayor número de gente (41). Es decir, nos interesa más una filosofía aplicada en estrecha relación con los problemas de nuestra peculiar realidad. Dentro de esta perspectiva una filosofía de este tipo reflexionará sobre los diversos problemas que nos afectan y propondrá soluciones. Claro está, dentro de sus limitaciones y posibilidades.
Problemas relacionados con nuestra historia social (42), política y económica podrían muy bien estar en su agenda. Así como problemas de desarrollo. Otra tarea por reasumir sería la de orientación social y personal así como el análisis y diagnóstico de su época. O la discusión filosófica de problemas sociales o políticos que afectan a la gente (aborto, castigos y penas, ética profesional, derechos humanos, los sistemas de gobierno, el uso de la tecnología, etc.) que demandan cierta posición filosófica básica (43) y que obviamente no es exclusiva de ese ámbito (44, 45) .
En el caso de las regiones donde la dependencia cultural sea notoria habrán dificultades en propiciar pensadores locales, esto es una filosofía que tenga que ver con la realidad de los seres humanos de esa parte del mundo en concreto. Enseñar a razonar, argumentar y polemizar puede ser una de las tareas aún vigentes de una pedagogía filosófica, a través de la lógica y la retórica (46).

¿Está muerta la Filosofía?
Entonces la filosofía, el quehacer filosófico puede ser visto no solamente como un mero privilegio de algunos cuantos «iluminados» o algo que no tenga que ver con la realidad concreta y el diario vivir de las gentes comunes y corrientes. Ella puede servir de excelente brújula moral. Ella pervive en el método científico y fuera de él cuando no nos conformamos con las creencias imperantes y tradicionales, cuando queremos ir más allá de lo establecido y lo acostumbrado y subsistirá mientras exista la actividad racional humana.

NOTAS
(1) Limitarla sólo a un tipo de características sería no verla en su gran amplitud, olvidar su historia y que los filósofos son seres humanos, esto es seres con la capacidad de dedicarse a distintas cosas y de sentir y pensar diverso.
(2) El divulgador de la ciencia Asimov prefería traducir libremente esa palabra como «amor al conocimiento».
(3) Hegel tenía esta posición.
(4) Claro que esto no indicaba dejar de postular entes inmateriales o una concepción puramente materialista.
(5) Tradicionalmente se acepta que la filosofía (occidental) apareció en Asia Menor hace unos dos mil quinientos años con Tales de Mileto (636?-546?) quien predijo exitosamente un eclipse. También están Anaximandro (611?-547?) quien creía que la vida en la tierra provenía del mar y que algunos animales salieron de él pudiendo ser capaces de respirar, o Anaxágoras quien descubrió como respiran las plantas y los peces. Vemos pues que su filosofía era la búsqueda de interpretaciones no sobrenaturales de los fenómenos, es decir, que se superponía con lo que nosotros ahora podríamos llamar actividad científica. Pero esos filósofos -llamados presocráticos- no solamente se dedicaron a la observación e interpretación de la naturaleza sino que también a asuntos morales, sociales y políticos. Justamente ellos eran profesores y educadores en ciudades-estado que continuamente estaban en conflicto y crecimiento. Aunque para el mismo Russell la filosofía era algo intermedio entre teología y ciencia, pues a semejanza de la primera especula pero como la ciencia, utiliza la razón [Véase History of Western Philosophy [Historia de la Filosofía Occidental] de B. Russell, p. 10, cit. por W. Bloch en su Homenaje a Bertrand Russell, Taurus, pp. 200-202]. Además «la definición de «filosofía» variará según la filosofía que adoptemos. Todo lo que podemos decir para empezar es que hay determinados problemas que determinadas personas encuentran interesantes, y que no pertenecen, por lo menos hasta el presente, a ninguna de las ciencias particulares. Estos problemas son todos de tal especie, que levantan dudas sobre lo que corrientemente pasa por ser conocimiento; y, si se resuelven las dudas, puede ser sólo por medio de un estudio especial, al cual le damos el nombre de «filosofía»» [De An Outline of Philosophy, p. I, ib. pp. 202].
(6) Por ejemplo en la de A. Gramsci o en la de K. Popper.
(7) Según la interpretación de Heidegger.
(8) Se podrá argüir en contra de esto que el desarrollo de la razón crítica es exclusivo de Occidente, pero recordemos que ha habido en Oriente escuelas racionalistas -claro está, con sus variantes- como las seguidas por algunos discípulos confucianos y la nyaya hindú.
(9) Claro que también ha servido no pocas veces como instrumento de dominación.
(10) Recordemos a Jenófanes y el símil irónico que hacía entre los dioses negros y blancos y los de los animales en caso de que pudieran haberlos tenido.
(11) Cosa que ya habían hecho muchísimo antes los profetas veterotestamentarios como Amós, el mismo Jesucristo y los padres de la iglesia.
(12) Al respecto existen en la actualidad toda gama de publicaciones de índole interdisciplinaria sobre estos temas.
(13) Por ejemplo en el siglo III la Biblioteca de Alejandría que contenía los escritos de los conocimientos más adelantados de su época fue mandada quemar por el obispo. De esa manera muchos descubrimientos y teorías fueron ignorados u olvidados hasta el Renacimiento humanista. Claro que el Medioevo no fue del todo «oscurantista» pues justamente gracias a un religioso, Gutemberg, y a un libro sagrado, la Biblia, la imprenta empezó a utilizarse en Occidente.
(14) El paso de las centurias con las consiguientes transformnaciones sociales, de las relaciones entre los hombres y de éstos con la naturaleza y con el consecuente cambio de actitud hacia ella.
(15) Todavía existe una revista de física que se llama así.
(16) Es así que con su fenomenología Husserl quería otorgar el nivel de ciencia a la filosofía y con su concepción materialista de la historia Marx al socialismo.
(17) Algo así como que la filosofía, «la madre de las ciencias» pasaría a ser «la nieta» de ella misma.
(18) Pero la verdad fue que la mayoría de los filósofos y científicos han sido creyentes en alguna divinidad a pesar de tener una visión más o menos materialista del mundo. Claro está que cualquier libro científico actual, ortodoxo y serio no menciona para nada -de tapa y contratapa- la hipótesis «Dios» puesto que no le es necesaria (recordemos a Laplace). De otra parte en la actualidad existen paralelamente diversas corrientes contrarias -neopositivistas, neotomistas, posmarxistas, etc.-.
(19) Como la del anarquismo epistemológico del finado pensador austríaco Paul Feyerabend.
(20) La idea que todo el universo es solamente materia y que ésta eterna es una proposición netamente metafísica pues no ha sido verificada científicamente. El conocimiento científico está basado en observaciones y estudios de una pequeñísima región del universo.
(21) Como, aparentemente, el fenómeno de la percepción extrasensorial aunque esto es muy discutido y finalmente refutado.
(22) Aunque recordemos que la posibilidad de viajar a la luna era parte de la literatura de ficción del siglo pasado y hoy lo es la de viajar al espacio a velocidades cercanas a la luz, formas de vida más evolucionadas o radicalmente diferentes a la nuestra (con base en el elemento carbono y en el ADN), o inteligencias no terrestres, o nuevas concepciones dimensionales aparte de las ya conocidas (gracias a los agujeros negros y las supercuerdas), e incluso la posibilidad de los cyborgs -es decir seres mitad humanos y mitad máquinas-, la creación artificial de nuevas especies o la reaparición de algunas ya extinguidas gracias a la ingeniería genética, el clonaje humano o la utilización de órganos de embriones humanos cultivados artificialmente en la medicina (recientemente se utilizó en China glándulas pituitarias que permitió crecer unos centímetros a un enano).
(23) La metafísica ha jugado un rol importante en el planteamiento de las teorías científicas. Las especulaciones metafísicas fomentan la investigación, son una clase de «teorías científicas en estado embrionario» (Feyerabend). La «buena metafísica» (Lakatos y Elkana) es un fundamento importante en la primera etapa del desarrollo de las teorías empírico-científicas (p. ej. las de Kepler y Newton) [Véase H. Lenk: Filosofía Pragmática, Alfa, Barcelona, 1982, pp.29-30].
(24) Esto es muy claro de entender cuando queremos saber sobre la trayectoria de los cometas, el clima que habrá mañana o qué es bueno para contrarrestar la depresión. Actual y normalmente iríamos a consultarle sobre tales cuestiones a un astrónomo, a un meteorólogo o a un psiquiatra o psicólogo respectivamente, y no a un filósofo (aunque pudiera ser que algunos a un médico-brujo o a un curandero e incluso a un astrólogo).
(25) Actualmente es muy cuestionado el papel que pueda jugar la filosofía con respecto a la ciencia. Por un lado, está la posición que plantea el abandono por parte de los filósofos de intentar explicar cualquier fenómeno empírico como si lo hicieron en siglos postreros al plantear el programa de trabajo de los físicos, por ejemplo, aunque muy pocos de éstos continúan con las inquietudes filosóficas. Su rol quedaría restringido al de ser meros comentadores bien informados de la cultura, y en el caso de la cultura occidental su tarea sería la de comentar a los grandes filósofos del pasado [Véase H. Gardner: La Nueva Ciencia de la Mente, Paidós, Buenos Aires, 1987, p.103]. Otros -como H. Putnam en Mind, Language and Reality [Mente, Lenguaje y Realidad], Cambridge University Press, 1975- por su parte consideran que si bien es cierto la concepción de la filosofía como «ciencia» o de la ciencia como «filosofía» no es importante si lo es en cambio la participación de ambas en la obtención de «una opinión responsable acerca del mundo real y del lugar que el hombre ocupa en éste» [Cit. en H. Gardner, op. cit., pp. 105].
(26) Por eso K. Jaspers tituló a una de sus obras Los grandes filósofos y en ella incluyó a Sócrates, Jesús, Buda, Confucio. De este modo, la labor del filósofo se vería entremezclada con la del guía espiritual (o religioso) o maestro (de la humanidad) que señala a sus discípulos sobre la mejor manera de actuar. De ahí que la «regla de oro -y de plata-» hayan influido tanto en las personas («Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes» o «no hagas a los otros lo que no quieras que hagan contigo»).
(27) La falta de credibilidad en las creencias religiosas tradicionales y en las organizaciones que las representan ha llevado y lleva a las sociedades contemporáneas hacia un nihilismo y/o consumismo materialista donde las normas morales tradicionales han sido dejadas de lado. La práctica de una ética secular -esto es, sin necesidad de postular ningún ser divino como fundamento- puede producir una vida sana y mejor.
(28) Tenemos el caso del filósofo argentino-canadiense Mario Bunge y del finado «eticista» norteamericano Joseph Fletcher propugnador de una ética situacional racionalista y secular y por lo tanto respetuosa y asimiladora de la ciencia.
(29) Por ejemplo Aristóteles pensaba que las mujeres eran inferiores a los hombres pues a su esposa tenía menos dientes que él. No verificó otros casos.
(30) He ahí la concordancia con el historiador de las ideas.
(31) Los más importantes filósofos de la historia justamente se les considera así por sus contribuciones a la filosofía. Pero ¿qué es lo que hace que los aportes de tal o cual filósofo permanezcan en los manuales o tratados academicos aparte, claro está, de su propio valor intelectual? Pensamos que son múltiples los factores que intervienen ya sean sociales, económicos, políticos y aun psicológicos. Inclusive los nacionalismos cuentan ya que es muy comprensible que los autores franceses, ingleses o alemanes, por ejemplo, propagandicen más a sus connacionales. Claro está que si las circunstancias especificas de un determinado país o época no favorecen la actividad académica filosófica difícilmente se darán publicaciones de tal tipo.
Inclusive no todos habrán podido plasmar en escritos sus pensamientos -ya sea por propia mano o la de sus discípulos- como también si es que lo pudieron hacer sus obras se perdieron y destruyeron llegando a ser completamente desconocidas a nosotros (o quizás tan o más interesantes que las conocidas o descubiertas).
(32) No obstante en honor a la verdad han habido también filósofos fáciles de entender, unos han sido más realistas que otros y otros menos elitistas o personalistas.
(33) Incluso antiguamente los filósofos estaban dispuestos a morir antes que traicionar sus ideas -ejemplo de ello fueron Sócrates quien bebió de la cicuta y Giordano Bruno que fue quemado vivo- o simplemente ir a la cárcel o participar o propiciar mítines de protesta -como los contemporáneos Russell, Sartre o Marcuse-. Finalmente, para algunos, no les queda a los filósofos de nuestra época «sino las alturas de la metafísica, la curiosidad infantil de la epistemología y la mera disputa académica de una ética que ha perdido todo influjo sobre la humanidad». Véase W. Durant: Pleasures of Philosophy [Los Placeres de la Filosofía] (1953) citado en Riedl, R.: Biología del conocimiento, Labor, Barcelona, 1983, pp. 7.
(34) Estoy pensando en el budismo primitivo.
(35) Un buen ejemplo de ello lo tenemos en el mismo Aristóteles que comentó a los pensadores que le precedieron.
(36) Es decir los más importantes o renombrados de acuerdo a las circunstancias históricas.
(37) Sin embargo eso no impide a cualquier interesado ser un autodidacta en este campo del saber como en cualquier otro.
(38) Siempre es preferible conocer que ignorar. Claro que también la verdad es que existen innegables limitaciones bibliográficas en nuestro medio.
(39) El mundo no se «creó» ayer ni somos los únicos interesados en la filosofía.
(40) Hasta décadas recientes en América Latina se discutía mucho sobre la filosofía de la liberación y sobre una filosofía genuina regionalista versus una universalista. Creemos que la cuestión radica en elaborar ya, de una vez, planteamientos que den algunas luces sobre problemas que interesan a la gente.
(41) Ojo no estoy diciendo que debería ser así única y exclusivamente. Los otros enfoques son también válidos de acuerdo a su propio contexto y enfoque.
(42) Como por ejemplo el pensamiento prehispánico y el actual de las diferentes etnias serranas y amazónicas.
(43) Justamente ese es el propósito de la publicación independiente que editamos, la Revista Peruana de Filosofía Aplicada que sigue el ejemplo de otras ya existentes como la alemana Archiv für Rechts- und Sozialphilosophie (Archivos de Filosofía del derecho y Filosofía social), la británica Journal of Applied Philosophy (Revista de Filosofía Aplicada), las estadounidenses Philosophy and Public Affairs (Filosofía y asuntos públicos), the International Journal of Applied Philosophy (Revista Internacional de Filosofía Aplicada), Ethics. An International Journal of Social, Political and Legal Philosophy (Etica. Una Revista Internacional de Filosofía social, política y legal), Philosophy and Social Criticism (Filosofía y crítica social), Bussiness and Professional Ethics (Negocios y ética profesional), o la hindú Philosophy and Social Action (Filosofía y acción social).
(44) Son problemas también de medicina, derecho, educación, la economía y las ciencias sociales en general.
(45) H. Lenk, op. cit, pp. 17-18. Además «el programa de una «filosofía pragmática» [entendida ésta como tomando en cuenta también al receptor y su contexto] es…una apelación a los filósofos y los filosofantes para que se dediquen más intensamente a las cuestiones práctico-vitales del mundo actual, enormemente complejo y signado por la técnica, la ciencia y la industria, es decir, como una invitación para discutir y evaluar críticamente los problemas de la ciencia que guardan una proximidad con la praxis, de la técnica, de los fenómenos económicos, del comportamiento de rendimiento, de las dificultades sociales y políticas, de la imposición de valores, objetivos y normas como así también de su control, de la opinión pública y sus temas actuales en una sociedad «telecrática» de publicidad; nuevas cuestiones actualizadas de la moral en vista de las catástrofes del hambre, de la explosión demográfica, de las nuevas normas sexuales, de los peligros ecológicos del mundo industrializado; cuestiones de la libertad individual que hay que asegurar y limitar con responsabilidad social; protección de la privacidad en vista de las posibilidades de sistemas de información amplios; el dilema de las nuevas situaciones límites de la vida o de las posibilidades y peligros que rápidamente pueden adquirir una dimensión dramática a través de los experimentos y manipulaciones biológicas; problemas de la contaminación radioactiva, de la capacidad de autodestrucción de la humanidad como así también de posibles proyectos de líneas rectoras responsables y practicables para la conformación del futuro y las oportunidades de la razón en vista de estas gigantescas tareas futuras». Ibid. pp. 185-6.
(46) Y es así que existen en diversas partes del mundo en la actualidad estudios de posgrado en discusión y argumentación, aparte de filosofía de la ciencia, de bioética y filosofía social y política como aplicada en general, y por supuesto, de la filosofía clásica teórica.

*Publicado originalmente en la Revista Peruana de Filosofía Aplicada (RPFA), no.1, Lima: M.A. Paz y Miño Editor, mayo de 1994, pp.14-17,  y luego en Logos: Los grandes interrogantes del hombre. Una introducción a los problemas de la filosofía (Lima: AERPFA, Serie de Estudio, 1999).

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MANIFIESTO POR UNA FILOSOFIA APLICADA*

Considerando:

1) En relación a la actividad filosófica:

a) que históricamente la palabra filosofía conlleva diferentes nociones (desde las positivas “amor a la sabiduría”, “madre de las ciencias”, “la búsqueda de la verdad”, “praxis revolucionaria”, “cosmovisión”, “guía de comportamiento” hasta las negativas “mera especulación”, “metafísica sinsentido e ininteligible”, “pensamiento occidental, europeizante y de dominación”) todas válidas en determinadas circunstancias de tiempo y lugar así como para ciertos gustos e inclinaciones individuales;
b) que como miembros de la realidad latinoamericana, del Hemisferio Sur subdesarrollado nos afectan diversos problemas peculiares (sociales, económicos, educativos, políticos, etc.);
c) que hay la necesidad de que la filosofía reflexione especialmente sobre tales problemas y que los analice así como que proponga soluciones;
d) que en esa perspectiva, optamos por una filosofía aplicada a la vida, que esté a favor de ella, que la defienda y no la denigre ni la destruya. Esto es, nos inclinamos más por una filosofía que le interese los asuntos de la gente real antes que por las meras ideas. Estamos por una utilidad actual y real de la filosofía, no como una actividad sofisticada de algunos cuantos privilegiados sino como una expresión del espíritu humano interesado en su prójimo y no sólo en simples abstracciones.

2) En materia de bibliografía filosófica peruana en particular:

a) que en nuestro país, el Perú, es limitadísima la producción bibliográfica de contenido filosófico sean libros o revistas académicas, ello debido no necesariamente a la carencia de autores;
b) que el interés filosófico por asuntos, temas o problemas reales o sociales es excepcional, prevaleciendo la masificación de los textos de nivel escolar que simplemente repiten las ideas de los clásicos sin relacionarlas con nuestra realidad, que no se adecúan a nuestras circunstancias de tiempo y lugar, y que simplemente siguen pautas educativas ya obsoletas a nivel internacional;
c) que hay una carencia de producción filosófica que por un lado, desenmascare, cuestione y critique -argumentativamente- las ideologías que defienden el antirracionalismo, el autoritarismo, la ignorancia y el oscurantismo así como la explotación de la buena fe y la desesperanza de la gente, y que por otro, eduque y promueva alternativas basadas en los altos valores morales, expresiones de las capacidades positivas y constructivas humanas.
d) que hay la carencia de un medio escrito donde los autores de formación o inclinación filosófica -dentro de la mencionada perspectiva profesionales o autodidáctas- puedan expresar sus ideas;
e) que las revistas y libros especializados provenientes del extranjero y aún nacionales son caros y no llegan a un público más amplio ávido por un conocimiento actual y útil;

Por lo tanto es necesario:

a) promover la aplicación de la filosofía hacia los problemas antes mencionados -especialmente en nuestro país así como en esta región del mundo-.
b) alentar los puntos de vista que favorezcan la superación del atraso económico, educativo y científico, la separación de lo secular de lo clerical, así como los que están contra los prejuicios y discriminaciones sociales que afectan sobre todo al Hemisferio Sur del cual somos parte;
c) promover las nociones que estén contra la denigración de la dignidad e inteligencia humanas la misma que se basa en el miedo y la ignorancia, como también las que estén contra de la degradación de la naturaleza y el conflicto bélico entre los pueblos;
d) divulgar los enfoques naturalistas, humanistas, racionalistas, y seculares que favorezcan el cultivo de las expresiones positivas del hombre a saber: la solidaridad, la integridad, el altruismo, el respeto, el amor y la tolerancia mutuos, el desarrollo del conocimiento y la aplicación de las ciencias y humanidades, su cultivo y enseñanza desde la infancia;
e) publicar la Revista Peruana de Filosofía Aplicada (RPFA), el medio escrito fundamental para tales propósitos. Su nombre nos habla que es una publicación periódica académica, un recuento de diversos artículos y/o ensayos así como reseñas o investigaciones; que se edita y publica en Lima, Perú ya desde el mes de mayo de 1994; la palabra filosofía nos dice que la revista es un órgano de expresión, un medio de opinión, difusión y discusión para aquellos autores orientados filosóficamente -sean profesionales o no, famosos o no, nacionales o no-; y es aplicada porque su interés no es sólo teórico sino que también le interesan los asuntos reales y concretos de la gente (el análisis, así como en la solución, de problemas y temas de interés práctico y público provenientes de áreas tan diversas como la educación, la salud, la economía, la política, el derecho, la ética y otras). La RPFA es una publicación independiente (no depende económica ni intelectualmente de ninguna institución en particular ajena a ella misma), pluralista (respeta la libertad de expresión y de opinión) e interdisciplinaria (en ella escribirán no solamente filósofos sino también profesionales y estudiantes de otras especialidades. Además, la RPFA tiene espacio para los temas y los pensadores clásicos pilares de toda filosofía).
f) organizar conferencias, coloquios, cursos, seminarios y congresos que promuevan tales proyectos;
g) producir grabaciones en audio y video de programas y documentales filosóficos;
h) ejecutar otras actividades relacionadas con la divulgación y el debate de la filosofía aplicada;

Corolario:

La filosofía y el quehacer filosófico pueden ser vistos también como algo que tenga que ver con la realidad concreta y el diario vivir de las gentes comunes y corrientes y no solamente con cuestiones ontológicas, metafísicas, gnoseológicas, estéticas o axiológicas -aunque todas éstas estén relacionadas con aquéllas de alguna forma u otra-. La filosofía puede servir de excelente brújula para los individuos y la sociedad. Ella vive en el método científico y fuera de él, cuando no nos conformamos con las creencias imperantes y tradicionales, cuando queremos ir más allá de lo establecido y lo acostumbrado y subsistirá mientras exista la actividad racional (característica de nuestra especie humana, al menos hasta donde conocemos).

Manuel Abraham Paz y Miño, Director fundador de la Revista Peruana de Filosofía Aplicada (RPFA)

Firmas adherentes:

Ladislao Cuéllar, Zenón Depaz, Fidel Gutiérrez, Rolando Mendívil, Eduardo Muratta, Carlos Mora, Octavio Obando, Miguel Polo, Blas Ríos, José Romero, Julio Sanz y Dora Vidal (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)

Gustavo Flores Q. (Instituto para la Paz)

Mario Mejía W. (Universidad Ricardo Palma)

Augusto Ruiz Z. (Universidad Nacional Federico Villarreal)

Lima, Verano de 1996.

Envíe sus comentarios y críticas a: rpfa@yahoo.com

*Publicado originalmente como «Manifiesto de la Filosofía Aplicada» en El quehacer filosófico en el Perú: Criticas y perspectivas por Rivera Palomino, Juan et al. Lima: Ediciones Espigón/RPFA, 1996.

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¡Bienvenidos a FILOSOFIA APLICADA!

Mi nombre es Manuel Abraham Paz y Miño y les doy la bienvenida al blog FILOSOFIA APLICADA en el que incluyo mis artículos sobre el tema.

Soy Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1992), egresado de la Maestría en Educación de la Universidad Nacional de Educación (2006) y Magíster en Ética Aplicada por la Universidad de Linköping, Suecia (2009).

He enseñado en diversas universidades públicas y privadas del país y dirige Ediciones de Filosofía Aplicada donde he traducido, compilado o editado treinta y cinco libros de los cuales soy autor de cinco.  Mi próximo libro a publicarse próximamente llevará por título Creyentes, no creyentes y el curso de religión en el Perú. Mi correo-e es: mapymc@yahoo.com.

También escribo sobre otros temas en los blogs:

La Razón y la Vida

La Razón y lo Paranormal  

La Razón y la Religión

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