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¿SIRVEN DE ALGO LOS FILOSOFOS?: HACIA UNA FILOSOFIA APLICADA EN EL PERU*

Resumen

Se parte de un concepto más o menos general de filosofía a partir de la actividad de los actuales filósofos profesionales. De ahí se plantea una filosofía aplicada como enfocada en los problemas contemporáneos pero siempre con las características clásicas de la filosofía (admirarse, preguntarse, responderse). Se mencionan las ramas con temas concretos de esta filosofía aplicada así como su divulgación fáctica y posible con las actuales tecnologías y en nuestras presentes circunstancias.

 

¿Qué es la filosofía aplicada?

Antes de hablar de la filosofía aplicada en primer lugar debemos contestar a la pregunta ¿qué es la filosofía? Responder esta interrogante sería como contestar la pregunta ¿a qué se dedican los filósofos? Para esto debemos buscar un símil con otras carreras. Por ejemplo, si los periodistas viven de las noticias, los carpinteros de trabajar la madera, los conductores de manejar diversos automóviles, camiones, tractores y omnibuses, los cirujanos de operar a sus pacientes, etc., etc. entonces los filósofos son los que se dedican a la filosofía, pero ¿qué es ésta? Partamos de una definición arbitraria de lo que la filosofía es, es decir, a lo que se dedican los filósofos profesionales. Podemos decir que la filosofía es el estudio de las ideas filosóficas, esto es, de las ideas precientíficas o de aquellas que dieron origen a la ciencia (occidental), que trataron de explicar con razones -y no por fe en supuestas revelaciones divinas- qué son el mundo, la naturaleza y el hombre. Eso es evidente si echamos un vistazo a la historia de la filosofía. Ahora tenemos las ciencias y para estudiar la realidad concreta difícilmente acudiremos a un filósofo profesional. Por ejemplo, si queremos saber de las estrellas iremos dónde un astrónomo, si queremos construir una represa buscaremos a un ingeniero, si nos duele el abdomen llamaremos a un médico, si perdemos la razón es de esperarse que un psiquiatra nos vendría bien, etc., etc. Esto es, cada ciencia ha tomado su “tajada” de la realidad para explicarla -o intentar hacerlo- y manipularla -en lo posible-. (Y claro, si no nos es suficiente el conocimiento científico o si no nos interesa la razón y queremos buscar algo más “seguro”y “absoluto” nos rendiremos a alguna religión o algún culto irracional). Los estudiantes de filosofía estudian a los filósofos de todas las épocas, sus ideas, sus planteamientos y sus sistemas. Entonces un profesional de la filosofía formado en una universidad debe conocer la historia de las ideas filosóficas, debe leer, discutir y escribir sobre los textos respectivos así como plantearse sus propias problemas y soluciones (al menos idealmente como sus grandes maestros). Al final se espera -como es la costumbre- que como profesional pueda dedicarse a la docencia universitaria o escolar (de encontrar alguna plaza) y/o, si tiene el talento y las capacidades necesarias, escribir -o editar- algún manual u obra relativamente original. Actualmente en nuestro país hay más estudiantes de filosofía que potencialmente se quedarían sin trabajar como profesionales desde el punto de vista tradicional. Sin embargo, si se dirigen a y especializan en una filosofía que no se restrinja a lo pasado pero si a los asuntos actuales que importan a la gente con quienes conviven ése no sería el caso. Estamos hablando de la filosofía aplicada. Hasta hace un par de siglos la especulación metafísica y no comprobada era la filosofía teórica y la ciencia era la filosofía práctica o aplicada. Pero ya en el presente los campos de la ciencia y la filosofía están delimitados. Y así la filosofía netamente teórica comprendería ahora la metafísica, la gnoseología, la antropología filosófica y la predominantemente práctica estaría formada por la ética, la estética y la política. Pero estas últimas ramas filosóficas también pueden presentarse teórica y especulativamente, pueden quedarse en las meras ideas. Entonces postulamos -una vez más (1)- una filosofía aplicada interesada más en la gente real de carne y hueso, en sus problemas (2). Una filosofía que plantee por ende no sólo críticas sino que pretenda soluciones. No una simple especulación abstracta muchas veces ininteligible o académicamente indiferente ni tampoco una mera economía política, sociología o ingeniería social sino una filosofía que también pueda plantear un camino de vida así como una ética, que pueda aconsejar tanto al ciudadano común como a los que tienen mayor autoridad y responsabilidad.

 

Temas y subtemas de una filosofía aplicada en el Perú

Desde un punto de vista metodológico planteamos los siguientes temas y subtemas dentro de la filosofía aplicada (3): -Metafísica: Visión del mundo, crítica de la religión (agnosticismo, ateísmo, librepensamiento, humanismo secular, etc.)

-Ontología: Los entes reales (conocidos a través de las ciencias naturales),

-Antropología filosófica: El sentido de la vida, identidad cultural, multivariedad cultural.

-Axiología: El valor y la escalas valorativas (en pugna).

-Etica: Etica de las virtudes, en el ejercicio de la profesión, en los negocios, en los estudios, en la vida diaria, hacia los animales, ecológica, bioética (amor, sexo, reproducción, aborto, eutanasia, clonación, trasplantes de órganos humanos, animales y artificiales, etc.)

-Estética: La relatividad espacio-temporal de lo bello. El arte como expresión libre del espítitu humano y sus posibilidades de realización. Problemas de filosofía de las artes visuales (fotografía, cine, video).

-Epistemología: Demarcación de lo meramente especulativo y lo científico, crítica de lo paranormal y lo pseudocientífico. Políticas científicas. Problemas de filosóficos de ciencias específicas (medicina, biología, física, etc.) Lógica: Razonamientos verdaderos o falaces. Pensamiento crítico.

-Filosofía social: Educación, explotación, desarrollo, justicia, realidad social, cultural y económica, etc.

-Filosofía política: Modelos de gobiernos (democráticos) efectivos, crítica del autoritarismo y el totalitarismo.

 

Seguidamente explicaremos cada uno de ellos desde la perspectiva de este modelo de filosofía aplicada.

La metafísica es la rama filosófica por excelencia. Intenta dar una visión globalizadora de lo que es el mundo o el universo y, claro está, basada en la razón y no en la fe. Por lo tanto las confesiones religiosas deben ser cuestionadas no sólo gnoseológicamente sino ética e históricamente, dejando de un lado alguna postura hipócrita conciliadora o neutral o sino buscando puntos y fines en común extrametafísicos (Claro que como cualquier hombre el filósofo aplicado puede ser un creyente religioso y no dedicarse a este tipo de crítica pero sí a la ética aplicada o la filosofía política por ejemplo).

La ontología trata de los entes que existen en la realidad conocida gracias a la ciencia. Por eso se debe conocer el conocimiento científico, no despreciarlo sino más bien promoverlo como la forma más efectiva de interpretación de la naturaleza. La antropología filosófica trata de explicarnos lo que es el ser humano, cuál es su sentido, para qué está en este mundo de una manera racional. Muchos, especialmente, los jóvenes, no saben que hacer con sus vidas. Al ya no satisfacerles la religión tradicional y ser carentes de una guía y ejemplo positivo en la vida e ignorar que existen planteamientos filosófícos se ven involucrados en una serie de confusiones y problemas o lo que es peor en cultos extremistas de muerte y sin razón. Pero también este rama de la filosofía aplicada le interesa el problema de la cultura y de la identidad cultural tan necesarios para la autoaceptación y autovaloración de un pueblo (como el nuestro perteneciente a Latinoamérica y al “mundo en transición”) (4) y así buscar su desarrollo pero por supuesto sin dejarse arrastrar por un necio chauvinismo que finalmente puede llevar a la separación y el antagonismo armado contra otros pueblos. Más bien el filósofo aplicado plantearía alternativas de integración y de respeto de las culturas minoritarias aún existentes.

La axiología nos puede proporcionar una escala relativamente racional de valores ante las diversas que podemos encontrar de facto en nuestra vida cotidiana y social. Así podríamos preferir lo biológico a lo intelectual, lo familiar a lo económico, lo sentimental a lo profesional, etc.

La ética puede darnos un camino a seguir, el fundamento y la brújula de nuestro comportamiento en interrelación con otros seres humanos e incluso seres vivientes y el medio ambiente. Nos puede aclarar qué está mal y qué está bien, nos puede decir porque es mejor o más conveniente portarnos así o asá ya sea con la familia, la pareja, los colegas, los amigos y desconocidos o en situaciones decisivas (control de la natalidad, trasplantes de órganos, muerte cerebral, participación social y política, etc.)

La estética nos puede orientar sobre la temporalidad y la arbitrariedad de los patrones de belleza (y claro está de las connotaciones lucrativas actuales). También nos recuerda que el arte es la actividad humana más libérrima y creativa y por lo tanto a la que la mayoría de la gente debe participar. Y por supuesto, es necesario una estética que trata de las nuevas artes visuales y tecnológicas (computarizadas).

La epistemología nos puede decir indicar cuando se está investigando realmente -haciendo ciencia- o cuando simplemente se están aplicando métodos rutinarios y repetitivos -tecnología-, cuál es la diferencia entre un conocimiento con fundamento científico y otro que no lo tenga, o peor aún que se presente como tal cuando en realidad no lo es (pseudociencia). De esa forma podemos evitar caer en las trampas de los charlatanes o de los que equivocadamente y creen que ciertos fenómenos son inexplicables y su interpretación va más allá de nuestro conocimiento y alcance humanos. De otro lado, puede dar algunas alternativas concretas para mejorar las políticas científico-tecnológicas y así de desarrollo nacional. Así también habría sub-especialidades como filosofía de la cibernética, de la medicina, de la biología, de las ciencias sociales, etc.

La lógica nos enseña a razonar, argumentar y polemizar a través de sus leyes y así desenmascar las ideologías y afirmaciones que se presentan como verdades terminadas cuando en realidad no lo son o en el peor de los casos cuando son meras palabrerías, tautologías o falacias. El pensamiento lógico es el arma por excelencia del filósofo. Este debe apuntar a un pensamiento dinámico y crítico así como creativo. Y claro para eso, como para cualquier especialización, es necesario el mucho estudio (así como el vivir la vida la cual es la mejor maestra finalmente). Es importantísimo también enseñar a los niños, los futuros ciudadanos del país, a pensar críticamente (5).

La filosofía social nos puede advertir de los diversos padecimientos que puede sufrir un pueblo o sociedad e incluso una civilización (6). Y claro, intentar dar alguna guía o solución -cómo educar mejor a los niños y jóvenes, cómo mejorar la política educativa o sanitaria, cómo crear más fuentes de trabajo y empleo, cómo reorientar a los delincuentes, cómo velar mejor por los desamparados y débiles, etc.-. Aquí muy bien pueden encajar sub-especialidades como la filosofía del derecho, de la educación, de las relaciones humanas, del desarrollo, etc.

La filosofía política trata de cómo se debe manejar el Estado, cómo gobernar y tratar a los ciudadanos, de los sistemas políticos y los planes de gobierno -a todo nivel: económico, educativo, cultural, científico, social, etc.-. Nos dice porque es preferible la democracia a la dictadura, porque es mejor una democracia participativa a una meramente formal. Sería muy bueno que los que gobiernan tengan como asesores no solamente a abogados, militares, sociólogos, médicos, sacerdotes, etc. sino también a un filósofo (pero uno capaz, y no un advenedizo maquiavélico o bufón complaciente). No tanto porque sepa más que ellos (o pretenda hacerlo) sino porque siempre es bueno tener más de una visión de las cosas.

 

Campos de acción y de trabajo

Si el filósofo aplicado labora en un colegio, universidad, instituto superior o academia deberá promover sus ideas en tales medios aunque claro con las limitaciones que los programas tradicionales (7). Pero justamente como profesor encargado tiene la libertad de promover su orientación creativamente. Es en el ambiente académico donde son propicias las publicaciones (revistas, libros) (8), las conferencias y los debates (grupos de discusión).

Planteamos también que sería mejor plantear una orientación más pragmática y de interés para que los que recién se introducen en la filosofía no se aburran ni se compliquen (Eso es sólo obligación de los que se van a especializar en y vivir de ella).

Teórica e idealmente, las facultades universitarias donde se enseñan cursos de filosofía tienen oficinas de proyección social y de actividades extramurales que tienen como misión realizar acciones en beneficio de la comunidad no universitaria esto es, de divulgación filosófica entre otras (9).

Una filosofía aplicada orientada socialmente podría orientarse no sólo a nivel colectivo sino individual y personal, esto es, sería mejor si se empieza en casa con la familia e hijos especialmente -enseñanza de un pensamiento crítico racional-, con los amigos y compartiendo con los colegas. También a través de los consejeros filosóficos o filósofos que brindan sus servicios privadamente -como los amigos de confianza- o sino públicamente a quienquiera que se los solicite en sus “consultorios” (10), esto es, ofrecen orientación personal sobre el sentido y la plenitud de la vida -y por supuesto haciendo la competencia, en estos tiempos de liberalismo económico y de mercado, a los consejeros religiosos -curas, pastores, rabinos, etc.-, psicólogos, psiquiatras, curanderos, psíquicos, etc.-. Como en los países desarrollados falta aquí consejeros éticos -“eticistas”- en los hospitales, en los colegios, en los cementerios, en las municipalidades, etc. Creemos que sólo será cuestión de tiempo que eso pase y que muchos prejuicios e intereses caigan. Pero es sobre todo en las universidades y las instituciones superiores o profesionales donde deben formarse (11).

 

Conclusiones

Teniendo en mente estos temas y subtemas, el filósofo interesado y orientado hacia la filosofía aplicada (o práctica) en nuestro país (12) no será un mero académico e historiador de las ideas o un simple repetidor de las ideas de los grandes filósofos del pasado o de los que están actualmente de moda en Europa o Norteamérica y que difícilmente ayudan o influencian en algo en nuestra sociedad. Como profesional de la filosofía deberá conocer tales ideas. Pero por el contrario, no se mantendrá neutral en su torre de marfil: intentará o buscará reflexionar y meditar sobre los problemas que le rodean, que padecen y sufren sus conciudadanos aquí y ahora para así plantear soluciones (13) y no ser un simple crítico negativo o lo que es peor, destructivo. Por supuesto que estos temas y subtemas no son exclusivos de los filósofos, son de carácter interdisciplinario, pero en última instancia demandan una posición filosófica como su fundamento y una visión totalizadora para su mejor comprensión y ubicación. El filósofo aplicado no solamente deberá conocer de su especialidad sino también de arte, ciencia y religión, deberá ser una persona culta, con conocimiento de causa, deberá -o intentará- ser un humanista con una práctica ética para que sus palabras e ideas no caigan en saco roto (y para evitar la hipocresía, la envidia y la chismosería tan difundidas en los ambientes académicos locales). Entonces la filosofía aplicada puede plantearse en dos niveles: el personal o individual y el social o colectivo. Deberá orientar y estar dirigida no sólo a un público académico o universitario sino también común y corriente. Pero como es ya muy sabido se puede hacer filosofía no solamente como profesores o como autores de manuales filosóficos: hay quienes han buscado y buscan llevar las ideas filosóficas más allá de las aulas sea a través de encuentros libres de divulgación (grupos filosóficos públicos o privados) o a través de los medios masivos de comunicación (14) -secciones especializadas en periódicos, programas radiales o televisivos de contenido predominantemente filosófico, estos últimos aún ineditos en el Perú- (15). En el caso de un país como el nuestro, donde la dependencia económica e ideológica es notoria, no será fácil propiciar pensadores nativos, esto es, filósofos abocados al estudio de la realidad de los seres humanos de esta parte del mundo en concreto. Pero de todas maneras como todo tiene su contrario, como a toda acción hay una reacción y los hombres no son piedras inertes y se caracterizan por su facultad de pensar y reflexionar habrá algunos que podrán hacerlo y podrán ser capaces de reflexionar sobre la dependencia y la explotación de sus países, sobre sus posibilidades de desarrollo y progreso. Las obras de sus maestros, los grandes filósofos de la historia, serán sus aliados y guías. Y si no está solo y se asocia con otros con intereses semejantes algo se hará en filosofía, se podrá llegar a aplicarla no solamente en forma individual sino social. Se podrá propiciar esta clase de discipulado filosófico si en el Perú fracasan los modelos clásicos de las orientaciones filosóficas universitarias que no colman las expectativas del grueso de los alumnos y del público conocedor que aquí en nuestro país espera mucho de los filósofos -que finalmente son seres humanos como todos, con sus deficiencias, limitaciones y vicios-. Lo mismo es válido para las ciencias sociales y políticas.

 

NOTAS

(1) Lo hicimos por primera vez en: “Finalmente, ¿nos puede servir de algo la Filosofía?” en la Revista Peruana de Filosofia Aplicada (RPFA) # 1, mayo de 1994, pp.14-7.

(2) Los postulados y el proyecto programático generales de una filosofía aplicada para el Perú y Latinoamérica se encuentran en Paz y Miño, Manuel A.: “Manifiesto por una filosofia aplicada” aparecido en Obando M., O. y otros: El quehacer filosófico en el Perú: críticas y alternativas (Lima: Ediciones Espigón/RPFA, 1996), pp. 137-145. (3) Este proyecto de la filosofía aplicada fue propuesto en forma esquemática en la contracarátula de la RPFA # 8 de agosto de 1997 y anunciado a nivel internacional por el profesor noruego Finngeir Hiorth en “Applied philosophy from Peru” en International Humanist News, vol. 5, nos.3-4, Londres: IHEU, diciembre de 1997, p. 25.

(4) Aquí debemos decir algo en relación al debate de si ha habido o no una filosofía prehispánica, precolombina, preincaica, incaica, etc. Si estamos hablando que aquí hubo algo parecido a una filosofía a lo occidental, con sus sistema y lenguaje propios no lo sabemos (el gran problema es el de las fuentes y la carencia del descubrimiento de una escritura para así conocer mejor sus abstracciones, sólo podemos especular). Pero si hablamos de filosofía como visión crítica del mundo y por ende accesible a los seres humanos naturalmente la ha habido. Podemos imaginarnos a algún súbdito descreído del origen sobrehumano del emperador inca diciendo privadamente o no: “Ese hombre es tan hijo del sol como yo” o de la divinidad del astro rey al decir “el sol es sólo un objeto que nos da calor como la leña”.

(5) La filosofía para niños es investigada y alentada principalmente por el Instituto para el avance de la filosofía para niños de la Universidad Estatal de Montclair de los EE.UU. (incluso cuenta con una maestría).

(6) El presente proyecto de filosofía aplicada ha sido influenciado y concuerda en parte no sólo con el pragmatista alemán Hans Lenk (Filosofía Pragmatica, Alfa, Barcelona, 1982), los movimientos internacionales humanista secular y neo-escéptico contemporáneos, la filosofía de lo americano y de la liberación, sino que también se vincula, por supuesto, ya desde el nombre, con la anglo-americana “Applied Philosophy”. Esta tendencia simplemente nos dice que aplica la perspectiva filosófica a los problemas y asuntos sociales contemporáneos, cosa que siempre han hecho los filósofos de una u otra manera, de una u otra forma en relación al lugar y tiempo que han vivido. El término aplicado, entonces simplemente da énfasis a su carácter sobre todo social antes que metafísico. No niega esto último ya que toda filosofía contiene algo de eso.

(7) La mayor traba que un filósofo puede encontrar es de índole económica, esto es faltarle tiempo para investigar y crear. Los sueldos estatales son muy bajos y así se ve obligado a buscar otro empleo dificultándose su labor investigadora a falta de más tiempo y energías (salvo claro está honrosas excepciones y si “tiene suerte” en conseguir una plaza en una entidad privada).

(8) En un país como el nuestro no hay mucho apoyo para la filosofía. Pero con todo de vez en cuando aparecen publicaciones universitarias (libros y revistas) a pesar de las trabas burocráticas. Justamente debido a la carencia de medios escritos accesibles a los nuevos filósofos peruanos -profesionales o no- surgió la RPFA en 1994.Y ahora con Internet los escritos de cualquier autor inédito en el papel pueden salir de las tinieblas y ser leídos por todo aquel que tenga acceso a un computador conectado a la “red de redes”. En nuestro país existe la Red Filosófíca Peruana fundada y administrada desde fines de 1997 por Aurelio Mini y Carmen Zavala -egresados de la Universidad Católica de la ciudad de Lima- que agrupa y/o asesora a todos aquellos vinculados -profesionalmente o no- con la filosofía ya sea de forma individual u organizada que tienen o quieran tener una página web.

(9) De hecho la discusión filosófica universitaria de forma grupal cuenta con la participación de profesores y alumnos (puede o no ser de acceso a todo público). Hay un ponente que luego de su disertación entabla una discusión con sus oyentes (La discusión también se puede hacer privadamente entre amigos en la casa de alguno de ellos o en un café o restaurante). Además a nivel internacional existe lo que se llama café filosófico donde también pueden disertar los aficionados a la filosofía y el diálogo. En el Perú funciona uno los días sábados en el Centro Cultural de la Asociación Cultural-Educativa “Buho Rojo” ubicado en el distrito limeño de Pueblo Libre desde abril de 1998.

(10) Eso ya se está dando en los EE.UU., Alemania, Israel, etc. El “Buho Rojo” es la única institución que ofrece la consejería filosófica en el Perú (además ha organizado un seminario en septiembre del presente año sobre filosofía práctica basado en los libros de G. Witzany, Zur Theorie der Philosophischen Praxis [Essen: Die blaue Eule, 1991] y de M. Berg, Philosophischen Praxen en deutschsprachigen Raum [Essen: Die blaue Eule, 1992] donde se abordará la implementación de ese tipo de consejería).

(11) Ya es tiempo que se cree en el Perú una Maestría en Bioética (Justamente en 1999 se llevó a cabo un curso especializado en la Facultad de Medicina Humana de la Universidad de San Marcos de Lima). Mírese, por ejemplo, sino la variedad de autores, tendencias, temas e intereses en la RPFA-Bioética # 6 y 10 (el contenido de este número por ahora sólo disponible en Internet) y la cantidad de gente que asiste a las diversas conferencias que se realizan sobre bioética en nuestro país, América Latina y en el mundo entero. Además hay algunas instituciones que promueven los temas bioéticos en nuestro medio como la Asociación Peruana de Bioética (ASPEBIO) que cuenta con médicos, abogados y filósofos, el grupo de ética profesional del Colegio Médico del Perú y el Departamento Episcopal de Pastoral de la Salud (DEPAS) del Consejo Episcopal Peruano. A nivel internacional existen maestrías -y algunos doctorados- en filosofía aplicada, social y política así como de ética aplicada, de los negocios, ambiental, etc.; argumentación y discusión; filosofía de la psicología y la psiquiatría; y claro está, además de las materias clásicas como historia de las ideas filosóficas, lógica, historia y filosofía de la ciencia. Sería excelente crear en nuestro país estudios similares. Pero claro, el problema, aparte de obtener los fondos para los sueldos de los especialistas es que actualmente no hay maestristas o doctores en tales especialidades. Hay quienes pueden dictar sobre filosofía política o de la ciencia, lógica, ética pero más hay expertos en historia de las ideas alemanas, francesas, inglesas, estadounidenses, españolas e incluso peruanas. Cabe, en primer lugar, a las altas autoridades universitarias y educativas la búsqueda de una solución creadora pero también a otras organizaciones no gubernamentales interesadas en la filosofía en el Perú.

(12) Un ejemplo del auge de cierta autodenominada “filosofía práctica” y “esotérica” -postura que no compartimos metafísica ni gnoseológicamente por nuestra tendencia racionalista y naturalista y respetuosa de la ciencia- es la dada por la Asociación Cultural Internacional Nueva Acrópolis que en Lima, la capital del Perú, tiene 4 locales e incluso un centro educativo escolar, el Colegio Giordano Bruno (en el interior del país también tiene otras 14 filiales). Dicho sea de paso, también son relativamente activos los grupos gnósticos y de la Gran Fraternidad Universal los que finalmente se les podría catalogar como grupos semireligiosos o simplemente cultos.

(13) Claro que esto no es algo novedoso ni original ni mucho menos una voz en el desierto. Por ejemplo, M. Kempf Mercado escribió hace tiempo: “El filósofo no será, pues, el que conozca un mayor número de filosofías -tal es el profesor de curso-, sino el que sea capaz de descubrir una nueva concepción de la vida que satisfaga las exigencias más profundas del hombre de nuestro tiempo” (Historia de la filosofía en Latinoamérica, Santiago de Chile: Zig-Zag, 1958, p. 39.) Además F. Miró Quesada anotó: “Quienes se ocupan de temas universales utilizando una metodología rigurosa deberían tomar conciencia de la importancia que tiene la meditación filosófica sobre nuestra propia realidad. No sólo podrían, debido al rigor de sus planteamientos, hacer significativas contribuciones sobre el problema de la identidad latinoamericana y la filosofía de la liberación, sino que deben hacerlas.” (En “Historicismo y universalismo en filosofía” en M. Dascal (comp.) Relativismo cultural y filosofía, México: UNAM, 1992, p. 211, énfasis de Miró Quesada). Así también L. Cuéllar Reyes: “Así la Filosofía del Perú, en su tránsito de lo particular a lo universal, puede ser entendida como nuestra propia respuesta de reflexión crítica y multifacética, frente a la multiplicidad de problemas económicos, políticos, educativos, morales, religiosos, etc. de nuestra sociedad, enfocados históricamente” (Véase su ¡¡¡Si ha existido y si existe una filosofía del Perú y la América Latina!!!. Lima: Ediciones de las serie “Una nueva filosofía”, 1997, p. 329 [sic], énfasis en negrita de Cuéllar).

(14) En el Perú ha habido cierta divulgación filosófica por épocas y en algunos suplementos periodísticos -como “El Caballo Rojo” del antiguo El Diario (en sus primeros años)- pero el que más constancia ha tenido en esto durante décadas ha sido “El Dominical” de El Comercio gracias a su director, el filósofo y periodista Francisco Miró Quesada C. Desgraciadamente las secciones culturales de la mayoría de los diarios y revistas y los programas radiales y televisivos del Perú se remiten más a las bellas artes y la literatura de ficción. De hecho una novela o cuento de un autor peruano conocido será cien o mil veces más leído que la obra donde aparezca el presente escrito (y debido al carácter elitista y xenófilo de nuestros grandes y pequeños filósofos probablemente no lo leerán ni mucho menos lo comentarán también por la falta de una tradición de debates filosóficos. Lo que si tenemos es una gran subdesarrollada indiferencia, el “ningunismo”).

(15) La Revista Peruana de Filosofia Aplicada (RPFA) acaba de empezar a recopilar material para su proyecto de video ya planteado en su Manifiesto programático (en Obando, O. op. cit.). En los tiempos que vivimos, como ya es muy sabido, la gente se dedica más a oir la radio, ver la televisión o ir al cine que a leer (mucho menos las publicaciones de carácter filosófico) de ahí la necesidad de la utilización de la tecnología.

 

*Ponencia presentada durante el VII Congreso Nacional de Filosofía, Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima-Perú, agosto 3-7, 1998).

 

 

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Categorías:Uncategorized
  1. JOSE SILVESTRE
    octubre 22, 2008 en 5:46 pm

    SI LA FILOSOFÌA SIRVE MUCHO

    • filosofiaaplicada
      septiembre 28, 2009 en 4:26 pm

      Así es. Gracias por escribir. Disculpe la demora en contestar.

      • filosofiaaplicada
        septiembre 28, 2009 en 4:32 pm

        Gracias por escribir. Felizmente los filósofos no sólo pueden trabajar como docentes sino también como asesores o consejeros. Un buen currículo de filosofía debe ir más allá de la historia de las ideas. Debe enseñar a pensar críticamente.

  2. Belkis Guerra
    septiembre 28, 2009 en 2:03 pm

    Hola, esta muy interesante su ponencia con todo respeto, me parece que el filosofo debe buscar su sitio en esta sociedad actual y defenderlo con ímpetu, con orgullo y situándose el puesto que demanda la actual y convulsionada sociedad, y que merece por ser poseedor de una formación integral y humanística pero… es importante reconocer que hay que redimensionar el currículo de esta carrera para que los estudiantes no divaguen buscando un puesto como profesionales. Por favor le agradeceria que me enviara a mi correo su opinión .

  3. mario
    marzo 27, 2011 en 1:07 am

    La filosofía como como forma organizada de pensar me parece que es y será siempre necesaria en el mundo.

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